Brasil: cuando el populismo fracasa y pierde el poder
Recordar las cooperativas escolares nos lleva a tiempos entrañables. En la primaria, un grupo de alumnos se organizaba para vender tostadas, molletes, arroz con leche, pasteles y dulces. Las madres colaboraban llevando frijoles, bolillos, lechuga bien lavada y queso rallado. Entre todos, preparábamos las porciones, servíamos, cobrábamos y dábamos cambio. Sin darnos cuenta, aprendíamos matemáticas, higiene, trabajo colaborativo, administración y estrategias de venta, además de planear anuncios y ahorrar. Era un aprendizaje integral, hecho con las manos, el ingenio y el corazón.

También recuerdo aquellas golosinas que nos alegraban el día: paletas con chicle, chilitos envueltos en papel de colores, cajitas con dulce de avellana y fresa, o galletas saladas con salsa picante. Más allá del sabor, lo valioso era la organización y el esfuerzo colectivo. Como señala Sugeyli Donají Olguín Andrade (2020), las cooperativas escolares fortalecen valores como solidaridad, ayuda mutua, esfuerzo propio y responsabilidad, y brindan conocimientos útiles para transformar la realidad de las comunidades.
Según la revista México Desconocido (2024), la primera cooperativa escolar surgió en 1926, en la escuela Rafael Ángel Peña, en la Ciudad de México. Su modelo se extendió por todo el país y, en 1982, se emitió un reglamento para regularlas. Sin embargo, con la pandemia, muchas desaparecieron, perdiéndose con ellas una oportunidad única de aprendizaje práctico. En septiembre de 2024, el Diario Oficial de la Federación publicó un acuerdo que establece lineamientos para la preparación de alimentos y bebidas y fomenta estilos de vida saludables en las escuelas del sistema educativo nacional.
En este contexto, la Nueva Escuela Mexicana, mediante el programa Vive Saludable, Vive Feliz, propone eliminar la venta de alimentos con bajo valor nutricional, como comida chatarra y bebidas azucaradas, y sustituirlos por frutas, verduras, cereales integrales y alimentos preparados con ingredientes naturales (SEP, 2024). La idea es sencilla: fomentar hábitos alimenticios sanos y prevenir el sobrepeso y la obesidad desde la infancia.

Hoy, en la vida posmoderna, con pantallas al alcance de todos y tecnología que ocupa cada espacio, los niños se mueven menos, conviven menos y aprenden de manera más individual. Antes, salíamos a jugar encantados a la ronda, a la pelota o a la calle; hoy esa vitalidad se ha reducido a la interacción con dispositivos. Por eso, el mensaje de la FAO (2025), con motivo del Día Mundial de la Alimentación, sigue siendo vital:
“Promociona las dietas saludables entre tus amigos y familiares, adoptando hábitos alimentarios nutritivos y animando a los demás a que hagan lo mismo.”
Quizá sea momento de rescatar el espíritu de aquellas cooperativas escolares. Más allá de los dulces y las tostadas, nos enseñaban algo que hoy sigue siendo urgente: cuidar el cuerpo, compartir y aprender haciendo.
Referencias
FAO. (2025, 17 de octubre). Día Mundial de la Alimentación 2025: Promociona las dietas saludables. Recuperado de https://www.fao.org
México Desconocido. (2024, mayo). Las cooperativas escolares en México: historia y evolución.
Olguín Andrade, S. D. (2020). Las cooperativas escolares de nivel básico en México: balance y perspectivas desde la educación cooperativa. Revista Mexicana de Educación Cooperativa, 12(3), 75–90.
Secretaría de Educación Pública. (2024, septiembre). Acuerdo por el que se establecen los lineamientos generales para la preparación de alimentos y bebidas en las escuelas del sistema educativo nacional. Diario Oficial de la Federación.
Secretaría de Educación Pública. (2024). Programa Vive Saludable, Vive Feliz: Lineamientos para las cooperativas escolares. SEP





