Brasil: cuando el populismo fracasa y pierde el poder
Teresa Gil
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Tenemos presidentes desde 1824. De acuerdo con nuestros documentos históricos, en México ha habido 65 presidentes masculinos y una mujer; es decir, 66. Pero la verdad es que, analizando esa lista —a veces muy breve en cuanto al tiempo que permanecieron en el puesto—, son muy pocos los que llegaron a resaltar.
El 10 de octubre de 1824 se inició esa lista con don Guadalupe Victoria, cuyo verdadero nombre era José Miguel Ramón Adaucto Fernández. La lista sigue adelante, y lo comprobamos: más de seis decenas de hombres, con solo una mujer, nuestra actual presidenta, Claudia Sheinbaum. Lo cual, en principio, evidencia la postura que tenía ese puesto frente al poder, incluso en el siglo XX y hasta 2024. Una postura que no se rescata si se revisan algunos países del mundo en los cuales ya gobernaban mujeres. Esto significa que había, y todavía ronda por ahí, un retraso de mucha catadura en las dirigencias del país.
Para recalcar el hecho, a lo largo de esas décadas presidenciales hubo grandes mujeres que hicieron de la política su actividad y que solo fueron utilizadas como un elemento fundamental de apoyo, pero no para ejercer el poder. Entre ellas estaban doña Leona Vicario, doña Josefa Ortiz de Domínguez e incluso Margarita Maza, si se hubiera presentado una apertura como la que algunos están planteando en este momento: poner a su mujer como sustituta. Cosa que, por otra parte, no creemos que Benito Juárez hubiera aceptado.
La retahíla que hacen algunas escritoras en torno a las llamadas primeras damas las presenta desde diversas perspectivas, siempre en segundo plano respecto del marido. Si se analizan los 65 presidentes y sus respectivas primeras damas, muchas de ellas no hubieran dado el ancho para un primer nivel, pero quizá algunas sí, en el siglo XIX, como ya dijimos.
Se habría votado, por ejemplo, por doña Leona, cuyo apellido del marido era Quintana Roo. Apellido que, desviando un poco el tema, muy tardíamente se elevó a nombre de un estado, porque fue hasta el 8 de octubre de 1974 cuando, con esa denominación, el antiguo territorio se transformó en entidad, destacando el apellido que llevaba y lleva del gran independentista que fue aquel apoyo de José María Morelos y Pavón, el poeta Andrés Quintana Roo.
Cuando se mencionan los 65 presidentes, hay que destacar que muchos estuvieron de relleno para opciones posteriores de quienes los ponían, como era el caso de Antonio López de Santa Anna, apoderado del país por largo tiempo. O el caso del gran Vicente Guerrero, que solo duró poco en el poder porque fue traicionado y enviado a la muerte por el conservador Anastasio Bustamante, acompañado, al parecer, de otros conservadores, como el escritor Lucas Alamán.
Pero, si se analiza hoy, hubo otros —muy pocos— que fueron excelentes presidentes. De ellos recalcamos, a partir de Guadalupe Victoria (1824-1829), a Vicente Guerrero (1829), Benito Juárez (1858-1872), Francisco I. Madero (1911-1913) y Lázaro Cárdenas (1934-1940), hasta llegar a los dos últimos presidentes: Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), con la gran novedad de una mujer ya mencionada, Claudia Sheinbaum (2024-2026…).





