Apareció Luz Odette, ¿dónde estaba? Esto sabemos
SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 26 de octubre de 2025.- En la esquina de Zaragoza y Mariano Abasolo, en pleno Centro Histórico, se levanta una vieja construcción de cantera que, aunque pareciera una más entre los edificios antiguos de la ciudad, esconde una historia que ha traspasado generaciones.
Su número es el 520, pero quienes pasan por ahí apresuran el paso y si acaso, miran de reojo, pocos se atreven a pronunciar su nombre completo: La Casa de los Exorcismos.
Sus paredes y sus ventanas enrejadas no solo son testigos del paso del tiempo, sino también de los rumores que durante décadas han envuelto al inmueble.
Algunos la describen como un punto donde se entrelazan lo divino y lo profano; otros, simplemente, como un sitio donde el aire se siente más pesado y el silencio duele en los oídos.

De acuerdo con las versiones más antiguas, el edificio fue originalmente un convento de monjas. Con el paso de los años, se convirtió en una vivienda particular. Pero los distintos inquilinos que llegaron, poco duraron en ella: se marchaban de repente, dejando atrás sus pertenencias y sin dar explicaciones.
Esa serie de abandonos inexplicables fue el inicio de una leyenda que, hasta hoy, sigue viva. Se dice que en el interior de la casa se realizó un exorcismo, una ceremonia que habría salido mal y que marcó para siempre a la propiedad.
Desde entonces, el vecindario la conoce como La Casa de los Exorcismos.
Ritos, rezos y símbolos en las paredes
Quienes se han detenido el tiempo suficiente frente a la casa, aseguran haber escuchado murmullos, golpes secos o lamentos provenientes de su interior, aun cuando el lugar se encuentra deshabitado.
En los marcos de las ventanas pueden verse crucifijos, imágenes religiosas y estampas de la Virgen de Guadalupe que parecen fungir como guardianes que impiden que algo escape de adentro.
También hay pentagramas grabados y oraciones escritas en latín, señales que —según algunos— fueron colocadas por sacerdotes para sellar el mal.
Los vecinos cuentan que hace décadas, un grupo de religiosos acudió a bendecir la casa, pero después del ritual, los fenómenos se intensificaron. Desde entonces, el inmueble fue cerrado con barrotes, cadenas y candados.
Entre la fe y la superstición
Para muchos potosinos, se trata de una historia más del folclor urbano, pero para otros, el misterio sigue tan vivo como el primer día.

Aunque algunos jóvenes acuden a pasar frente a ella por curiosidad, nadie se queda mucho tiempo frente a su puerta, donde se percibe un viento que parece silbar distinto.
Sea mito o realidad, La Casa de los Exorcismos se ha convertido en un referente del miedo y la fascinación en San Luis Potosí.
Su fachada, ajada por los años, sigue observando el paso de la gente, como si esperara que alguien finalmente se atreva a entrar… y descubrir el secreto que guarda en su interior.
Reproducción autorizada citando la fuente: Quadratín SLP
Síguenos en: Facebook | WhatsApp | X | Instagram | YouTube





