Segam reconoce dificultad para cuantificar tiraderos clandestinos en SLP
SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 15 de septiembre de 2026.- Las Fiestas Patrias, además de representar reuniones familiares y convivencia, pueden influir en la manera en que las personas se relacionan con la comida, particularmente cuando el consumo de alimentos está asociado con emociones como alegría, estrés, ansiedad o deseo de recompensa. De acuerdo con un estudio sobre hábitos de consumo, 18 por ciento de los mexicanos cocina como una forma de recompensa o “apapacho” para sentirse mejor, mientras que 71 por ciento busca que la comida sea deliciosa cada vez que cocina. Especialistas señalan que, durante las celebraciones, los aromas, sabores, disponibilidad de alimentos y significado cultural de los platillos pueden incrementar el deseo de comer incluso cuando no existe hambre física.
El denominado hambre emocional consiste en comer como respuesta a determinadas emociones y no necesariamente a una necesidad física de alimento. Durante las celebraciones patrias, factores como la organización de reuniones, la convivencia, la ansiedad social y la presencia constante de platillos de alta palatabilidad pueden favorecer este comportamiento. De acuerdo con especialistas, las emociones placenteras asociadas con la celebración también pueden incrementar el deseo de continuar comiendo, debido a que los alimentos forman parte de una experiencia social y cultural que las personas buscan prolongar.
La alimentación emocional puede convertirse en un problema cuando ocurre de manera frecuente y genera un consumo superior a las necesidades energéticas del organismo. La ingesta excesiva y recurrente de alimentos con alta densidad energética puede contribuir al incremento de peso y, cuando esta dinámica se mantiene, favorecer la acumulación de tejido graso y aumentar factores asociados con la obesidad. Por ello, especialistas plantean que reconocer la diferencia entre hambre física y el impulso de comer relacionado con emociones puede ayudar a tomar decisiones alimentarias con mayor conciencia, sin convertir la alimentación en una fuente adicional de culpa.
Esto no significa que durante las Fiestas Patrias las personas deban privarse de los platillos tradicionales o evitar la convivencia. La comida mexicana es diversa y forma parte de las expresiones culturales vinculadas con estas fechas. Una alternativa es identificar qué motiva el deseo de comer y mantener una relación consciente con los alimentos, considerando tanto las señales de hambre y saciedad como el contexto en el que se consume. El objetivo, señalan especialistas, no es eliminar determinados alimentos, sino evitar que la comida se convierta de manera habitual en la principal respuesta ante emociones como estrés, tristeza, aburrimiento o ansiedad.
El abordaje de la obesidad requiere considerar factores físicos, emocionales y socioculturales, debido a que se trata de una condición en la que intervienen diversos elementos. Para el tratamiento periodístico de este tema, se recomienda utilizar un lenguaje centrado en la persona, como “personas que viven con obesidad”, y evitar expresiones que reduzcan a alguien a su condición de salud. También es recomendable evitar imágenes estigmatizantes o que muestren cuerpos de manera aislada y recurrir a representaciones dignas y diversas que presenten a las personas en situaciones cotidianas, familiares, laborales o sociales.
Reproducción autorizada citando la fuente: Quadratín SLP
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