Depresión puede afectar hasta al 62% de personas con psoriasis
SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 14 de septiembre de 2026.- El Congreso del Estado buscará fortalecer las acciones de atención en salud mental, principalmente entre jóvenes de 15 a 29 años, ante la incidencia de suicidios que mantiene a San Luis Potosí entre las entidades con las tasas más altas del país.
La presidenta de la Comisión de Salud y Asistencia Social, Frinné Azuara Yarzábal, señaló que se trabaja en propuestas para homologar la legislación estatal con las disposiciones federales y ampliar la atención de los padecimientos mentales desde el primer nivel de salud.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), San Luis Potosí registró en 2024 una tasa de 10.7 suicidios por cada 100 mil habitantes, por encima de la tasa nacional de 6.8 y en el sexto lugar entre las entidades con mayor indicador.
La estadística también muestra una marcada diferencia por sexo. En 2024 se registraron 255 defunciones por suicidio en San Luis Potosí, de las cuales 212 correspondieron a hombres y 43 a mujeres; es decir, 83.1 por ciento de los casos fueron varones.

A nivel nacional, el grupo de 15 a 29 años se mantiene entre los de mayor tasa de suicidio. Para 2024, el INEGI reportó una tasa de 10.2 por cada 100 mil habitantes en ese grupo de edad.
Azuara Yarzábal señaló que uno de los objetivos es que la atención a problemas como ansiedad y depresión pueda brindarse desde centros de salud y hospitales regionales, con participación de profesionales de psicología y, cuando sea necesario, tratamiento médico.
La legisladora sostuvo que la atención debe priorizar el primer nivel y dejar el internamiento psiquiátrico como una alternativa para los casos que lo requieran, en lugar de concentrar la atención únicamente en servicios especializados.
También planteó incorporar acciones de prevención y detección oportuna de padecimientos mentales y de conductas suicidas, así como fortalecer la atención en el sistema educativo.
La diputada indicó que las iniciativas existentes deberán ser revisadas con las instituciones correspondientes, debido a que algunas requieren procesos de consulta antes de avanzar en el Congreso.
El reto, además de ampliar la atención, será determinar cuántos profesionales de psicología y psiquiatría están disponibles actualmente en centros de salud y hospitales del estado, así como cuántos jóvenes reciben atención y cuánto tiempo deben esperar para acceder a ella.





