Brasil: cuando el populismo fracasa y pierde el poder
• Cancelan vuelos y hoteles abajo del 30%
• Insunza dejará a Morena, pero no el fuero
Por José Ureña
Nadie previó tal crisis.
Más grave: nada se hace para superarla.
A estas alturas, la Riviera Maya vive circunstancias peores que las de la pandemia de COVID-19, cuando el mundo se paralizó.
Hay crisis en la economía internacional, la afluencia de extranjeros está desplomada, varias líneas aéreas han cancelado sus rutas a Cancún y Tulum, la inseguridad alcanza niveles alarmantes, la ocupación hotelera ronda apenas el 30 por ciento, el sargazo registra niveles históricos y los apoyos oficiales no llegan.
Esta multitud de fenómenos se ha mezclado para crear una situación de desánimo entre prestadores de servicios turísticos, agentes de viajes, líneas aéreas, hoteleros, restauranteros y comerciantes.
El martes sostuvieron una reunión de emergencia y varios de ellos ubicaron los orígenes en la situación mundial, porque las economías no crecen y hay guerras militares y económicas.
También lamentaron la lentitud de los resultados, si los habrá, de los impulsos anunciados por la presidenta Claudia Sheinbaum durante sus visitas a la zona.
A estas indefiniciones se suma la suspensión definitiva del tramo 5 del Tren Maya, dictada por el Tribunal Colegiado en Materias de Trabajo y Administración con sede en Mérida, Yucatán.
Pero el problema es crítico no solamente en Yucatán, sino en toda la península y, sobre todo, en Quintana Roo.
Basta un recorrido para ver la desolación.
En Tulum, donde estuve el fin de semana antepasado, se ven comercios vacíos y solamente lugareños por donde transitan regularmente visitantes de origen europeo, canadiense y estadounidense.
Casi la mitad de los restaurantes no abre y quienes quieren atraer comensales apenas ven ocupadas algunas mesas, pero deben cargar con las cargas impositivas, salariales, de luz y hasta con extorsiones de funcionarios municipales y estatales.
Porque recordemos: es un municipio donde los policías del gobierno morenista cargan terminales bancarias para exigir el pago de extorsiones cuantiosas.
La mejor medición la da el Aeropuerto Internacional de Cancún: este mes vive “las peores jornadas del año” al no superar los 400 vuelos diarios, informó Reportur.
WestJet ha cancelado 12 vuelos diarios a ese destino turístico, mientras que Delta Air Lines reporta menor frecuencia en rutas internacionales y Megacharters de plano suspendió los vuelos nacionales.
“Temporalmente”, espera.
Con esos datos, es natural una ocupación de 30 por ciento o inferior en hoteles de Cancún, Playa del Carmen, Tulum y otros municipios de la Riviera Maya, otrora joya del turismo mexicano.
1.- No escuchó a Claudia Sheinbaum.
Al sinaloense Enrique Insunza poco le importan los exhortos presidenciales y de Morena porque no dejará su escaño en el Senado.
Se ata al cargo por su fuero de senador, bajo el supuesto de mantener el apoyo oficial para no ser entregado a Estados Unidos por presuntos nexos con el crimen organizado.
Perfila su comportamiento futuro: dejará Morena, pero no la protección ni el jugoso salario —lo recibe puntualmente en efectivo porque sus cuentas bancarias están bloqueadas— de senador.
Esa suerte no la tuvo ni su jefe, Rubén Rocha Moya, pero cabe una pregunta: ¿tolerará su intolerancia la presidenta Claudia Sheinbaum?
2.- Morena debe resolver un dilema interno en Zacatecas: privilegiar el género o la garantía de triunfo.
Una encuesta de Question Mark otorga 24 por ciento de preferencias al diputado federal Ulises Mejía Haro, diez puntos arriba de la petista Geovanna Bañuelos y 12 sobre la morenista Verónica Díaz.
Al tiempo.




