Brasil: cuando el populismo fracasa y pierde el poder
México es un país singular en todo sentido y una de las razones por las que asombra al mundo es su riqueza cultural. Cada festividad popular refleja el alma de un pueblo que celebra la vida incluso en la muerte. Desde la comida —que bien podría considerarse la más variada y deliciosa del planeta— hasta las expresiones artísticas, el pueblo mexicano ha sabido mantener viva su identidad.

En cada región, los aromas, colores y sabores se entrelazan. En el Día de Muertos sabe a dulces de calabaza o de camote, las figuras de azúcar y se ve como la elegante Catrina, nacida en Aguascalientes. Todos son emblemas que nos representan en el mundo. Lugares como Mixquic, Michoacán u Oaxaca viven la festividad con un profundo sentido espiritual, mientras que en San Luis Potosí el Xantolo en la Huasteca potosina conserva viva la herencia indígena y comunitaria.

Sin embargo, las tradiciones mexicanas también dialogan con lo moderno. Como señala Néstor García Canclini (1990), las culturas híbridas surgen de la mezcla y fusión de diferentes elementos culturales para crear nuevas formas de expresión e identidad.

Un ejemplo evidente de esta hibridez es el desfile del Día de Muertos en la Ciudad de México, una celebración que tuvo su origen en la pantalla. En 2015, durante la filmación de Spectre (Mendes, 2015), película de la saga del agente 007, se recreó una procesión monumental de calaveras y catrinas que no existía en la realidad mexicana. Como recuerda Darío Brooks (2022) en BBC News Mundo, “se recreó una procesión monumental de calaveras y catrinas que, hasta ese momento, no existía en la realidad mexicana”. Lo que comenzó como una escena ficticia terminó, pocos años después, convertido en una auténtica celebración nacional (Mendes, 2015; Brooks, 2022).

El propio director Sam Mendes buscó incorporar artistas y artesanos locales para respetar y visibilizar la cultura: según la crónica de Brooks (2022), mil quinientos extras participaron en la filmación y las gigantescas calaveras y esqueletos fueron elaborados por manos mexicanas. En 2016, el gobierno de la Ciudad de México y la Secretaría de Turismo oficializaron el desfile —con la excepción de 2020 por la pandemia— y desde entonces el evento atrae a miles de visitantes nacionales y extranjeros (Brooks, 2022).

No obstante, esta transformación invita a la reflexión. En un país donde las tradiciones del Día de Muertos tienen raíces indígenas y medievales europeas, el desfile capitalino ha representado un giro hacia el espectáculo y la puesta en escena turística. En San Luis Potosí, desde hace cuatro años se realiza un desfile en el que participan escuelas, maestros y alumnos; ese formato local le da un tono comunitario y educativo. Aquí no hay James Bond ni grandes cámaras de cine, pero sí flores de cempasúchil colocadas con respeto, altares familiares y un Xantolo que mantiene viva la espiritualidad de nuestros pueblos.
Como docente, considero esencial enseñar a las nuevas generaciones que el Día de Muertos no es solo una oportunidad para disfrazarse o tomarse fotografías, sino una expresión profunda de nuestra relación con la memoria y la trascendencia. Educar en la cultura también implica educar en la sensibilidad: comprender que detrás de cada calavera, altar, ofrenda, danza, hay una historia, una ausencia y un afecto que perdura.
Incluso en el edificio de la Secretaría de Educación Pública, en la Ciudad de México, existe un mural de Diego Rivera, pintado entre 1923 y 1928, que aborda el tema de las festividades y la memoria colectiva; la tradición ha sido, desde hace un siglo, fuente de inspiración artística y educativa. Otra manifestación híbrida reciente fue la película Coco (2017), producción que difundió internacionalmente el valor de la memoria familiar mexicana.
El desfile de la capital es, sin duda, una muestra vibrante del arte y la creatividad nacional. Pero ciudades como San Luis Potosí nos recuerdan que el verdadero corazón del Día de Muertos late en lo cotidiano: en la mesa que se prepara para quien ya no está, en la flor que se marchita sobre la ofrenda y en la enseñanza que pasa de padres a hijos. Entre la ficción y la tradición, México sigue reinventándose sin perder la esencia que lo une con sus muertos.
Porque educar también es preservar la memoria cultural.
Referencias
Brooks, D. (2022, 2 de noviembre). Cómo Spectre, la película de James Bond, creó una tradición en México: el desfile del Día de Muertos. BBC News Mundo. https://www.bbc.com/mundo/articles/c0v4v9d7n7lo
García Canclini, N. (1990). Culturas híbridas: Estrategias para entrar y salir de la modernidad. Grijalbo.
Mendes, S. (Director). (2015). Spectre [Película]. Eon Productions; Metro-Goldwyn-Mayer; Columbia Pictures.
Pixar Animation Studios & Walt Disney Pictures. (2017). Coco [Película]. Pixar Animation Studios; Walt Disney Pictures.
Rivera, D. (1923–1928). Día de Muertos [Mural]. Secretaría de Educación Pública, Ciudad de México.





