Con esta fórmula legal reparan un homicidio pagando 358 mil pesos en SLP
SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 28 de septiembre de 2026.- El derribo de un árbol urbano ya no sería la primera alternativa cuando interfiera con una obra, construcción o proyecto en San Luis Potosí, de aprobarse una iniciativa presentada ante el Congreso del Estado.
La propuesta fue impulsada por la diputada Gabriela Guadalupe Martínez Vázquez y plantea modificar la Ley de Protección y Conservación de Árboles Urbanos para fortalecer los mecanismos de conservación y establecer mayores requisitos antes de autorizar un derribo.
El principio central de la iniciativa es que la conservación del árbol debe analizarse antes que su eliminación, siempre que las condiciones técnicas lo permitan.
Para obtener una autorización de derribo, quien promueva una obra tendría que acreditar documentalmente que fueron revisadas distintas alternativas, entre ellas mantener el ejemplar en el sitio, modificar el proyecto, reubicar infraestructura, adecuar banquetas, pavimentos o instalaciones y, cuando resulte viable, trasplantarlo.
El derribo quedaría reservado para casos específicos, como árboles que hayan concluido su ciclo de vida, ejemplares con enfermedades o plagas de difícil control, situaciones que representen riesgo para personas o bienes o proyectos donde técnicamente resulte imposible conservarlos.
Cuando la obra obligue a retirar un árbol y no exista posibilidad de trasplantarlo, la iniciativa establece que el responsable deberá plantar al menos tres nuevos árboles por cada ejemplar derribado, con especies adecuadas y en los lugares que determine la autoridad municipal.

La propuesta también contempla consecuencias para autorizaciones irregulares. Si una autorización de derribo fuera declarada nula, los trabajos amparados por ese permiso tendrían que suspenderse de inmediato, sin que ello elimine las obligaciones de reparación del daño ambiental o de restitución física o económica.
La legisladora sostuvo que el arbolado urbano no debe verse únicamente como un elemento decorativo, sino como infraestructura ambiental que aporta beneficios para la salud, el bienestar y la resiliencia de las ciudades frente al cambio climático.
La iniciativa fue turnada para su análisis a las comisiones de Ecología y Medio Ambiente y de Desarrollo Territorial Sustentable, donde será discutida antes de continuar su proceso legislativo.





