SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 20 de julio de 2019.- El profesor Antonio Gordillo Moscoso, de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) comentó que la crisis que se vive en la Secretaría de Salud y que ya fue admitida oficialmente, es una cuestión política e institucional, más que médica.

Añadió que el patrón de enfermedades en la entidad no cambia si hay una crisis, pero el impacto que ha tomado el tema se debe a que finalmente, una instancia oficial lo reconoció, ya que viene de varios años atrás para los médicos.

“La crisis no se originó ahorita, viene de atrás. Revienta ahorita porque se reconoce, pero realmente ya se venía venir”, dijo el doctor.

Gordillo Moscoso añadió que lo interesante es que la situación se haya manifestado y analizar si es temporal por la ausencia de licitaciones y distribuciones.

Añadió que perjudica la utilización de medicamentos que en los sistemas de salud pública no hay, por lo que no se mejora al paciente, además que no hay sistemas para que se revise la utilidad de los existentes y la necesidad de ingresar otros nuevos.

El doctor en farmacología por la Universidad Complutense de Madrid sugiere que el público tome en serio este problema ya que se requiere un debate claro sobre lo que se quiere en salud, al ser caro, pues el sistema gasta tres veces en el mismo paciente a través del Seguro Social, el ISSSTE) y los hospitales privados.

“No solamente se trata criticar (…), la crisis existía, pero ojalá que tengan la inteligencia para corregirla y hacer una planificación adecuada”, mencionó Gordillo.

Otro punto crítico es la falta de definición sobre el número de médicos que se necesitan en los hospitales, debido a la falta de seriedad por parte del gobierno y ante la fluidez de la información, la situación es aún más confusa, “eso nos impide hacer análisis reales, excepto lo que nos pueden dar agencias oficiales como el Inegi”.

Además, dijo, es incierto en qué punto terminará el desabasto de medicamentos. Aseguró que de persistir por más tiempo esta situación, aumentará la mortalidad entre el pueblo mexicano, así como la intranquilidad social y la inconformidad.

El especialista consideró que las enfermedades con alto riesgo de incremento son diabetes, hipertensión, las relacionadas con el corazón, neoplasia, cáncer de mama y leucemia en niños, ya que, si no se cuenta con suficientes medicamentos para su tratamiento, evolucionarán a problemas mucho más graves y costosos, como infartos o insuficiencia renal.