SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 26 de marzo de 2019.- El doctor José Domingo Carrillo Padilla, profesor investigador de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades, comentó que con la petición del presidente Andrés Manuel López Obrador para que España se disculpen por la conquista de México, se agitan las aguas nacionalistas y aflora la diferencias y en parte, el desconocimiento que hay sobre un período remoto.

El doctor Carrillo Padilla, comentó que López Obrador no solicita el perdón por el mero hecho de la conquista, del hecho bélico, sino por las consecuencias sociales, económicas y culturales que tuvo, es decir el sometimiento de esclavitud y la explotación de los recursos naturales de Mesoamérica, “toda la derivación que hubo de una conquista militar”.

Las consecuencias de dicha solicitud sería la tensión de las relaciones entre México y España, “uno ve la prensa y los ciudadanos españoles, en parte por prejuicio, ignorancia o nacionalismo, por todas estas emociones, reaccionaron con enojo por esa petición de perdón (…) no creo que tenga graves consecuencias para ambos países. Las economías estamos muy integradas para que un desliz de ese tipo ponga en riesgo lo mucho que se ha hecho”.

El doctor en Humanidades (Historia) por la Universidad Autónoma Metropolitana Iztapalapa, concuerda con la historiadora Margaret MacMillan, se trata de recurrir al pasado como al diván terapéutico de un psicólogo, “y eso no va a solucionar nada porque el pasado es lo que es, ya sucedió, con los costos terribles que tuvo, pero reconocer también con lo que surgió de ahí”, como el español, los libros gracias a que se trajo la imprenta, las tradiciones derivadas de la iglesia católica, entre otras.

También se trata de la postura de un hombre político, “como dicen los autores: para que sirve la historia, para legitimar el presente. Qué buscaría el presidente si seguimos esa lógica, pues legitimar el proyecto social que él pretende encabezar que tituló la Cuarta Transformación; entonces recurrir al pasado y a la historia es un recurso que sirve para legitimar esos proyectos y generar ese espíritu nacionalista necesario para impulsar las tareas que él tiene en su agenda”.

Además de que la carta se genera también parte de la educación recibida por López Obrador, en la que se decía que nosotros descendemos de los pueblos que sufrieron la conquista militar en carne propia, “pero sabemos que no es así, no descendemos de los pueblos mesoamericanos, en todo caso sería de las generaciones más recientes que no tienen nada que ver con aquel evento”.

Señaló que lo interesante del evento sería que ha despertado y popularizado un debate histórico que es muy interesante, que además pone de relieve la importancia del estudio de la historia.

Añadió que las circunstancias en las que se tiene que pedir perdón es por matanzas colectivas realizadas en el pasado, por violaciones a los derechos humanos, entre otros factores. La más reciente disculpa se dio por las matanzas de las poblaciones indígenas de Guatemala, “son los ciudadanos de segunda clase en nuestro países, a pesar que en algunos son, cuantitativamente, mayoría. Viéndolo así procede así, pero eso no va a solucionar sus condiciones de pobreza actuales”.

Por último, comentó que ya se vive una nueva ola de nacionalismo que cubre a toda América Latina, algo que el doctor considera como un mal necesario, pues otorga identidad, fuerza y la posibilidad de reconocer, pero también tiene sus asegunes; no es del todo recomendable un nacionalismo que exacerbar pasiones de este tipo, “que uno vea comentarios de ciudadanos españoles que digan que sacaron a este continente de la barbarie porque eran unos salvajes, se va al extremo el asunto y condenar desde acá, los latinoamericanos, diciendo que los españoles fueron unos bárbaros, no se llega a ningún lugar; nos quedamos culpando unos a otros y creo que nuestros países necesitan atender asunto más importantes ahora”.