Una verdadera papa caliente para el fiscal Federico Garza Herrera, es lo sucedido este lunes en el municipio de Villa de Arriaga, donde producto de un ataque de presuntos delincuentes a sus policías de investigación, dos personas resultaron muertas y tres elementos heridos de bala, los cuales son atendidos en un hospital.

Una de esas personas sin vida apareció en las fotografías del lugar -difundidas en todos los chats como pólvora-, con una placa de policía, pero en su comunicado oficial, la institución trató a las dos víctimas como «civiles».

«El chavo es de los meritorios, de los que acaban de entrar», se oye decir en un audio a un presunto integrante de la fiscalía que realizó el reporte.

Se refería al masculino que quedó sin vida en el lugar, al igual que una mujer.

Este asunto puede resultar en un escándalo mayúsculo, toda vez que la mujer murió producto de un choque durante una persecución de los policías por ser sospechosa en un robo; y del supuesto meritorio, no hizo la menor mención, excepto que lo llevaron al Semele.

La clave está en lo informado en el comunicado, donde dejan en claro que el «civil» viajaba con los policías investigadores y dijo que sólo restaba identificar a la mujer, pero a esta historia le falta mucho por explicar.

¿Quién es?

El secretario general de la Sección 26 del SNTE, Alejo Rivera Ávila, condenó la intensa búsqueda de la maestra Elba Esther Gordillo por ser nuevamente la titular del sindicato a nivel nacional, luego de salir de la cárcel, renovar su imagen -oootra vez- y recuperar los millones de pesos que de alguna manera obtuvo.

“Si ya fue por muchos años, que más quiere o que más busca”, criticó con franqueza.

Y con esto sonaron los tambores de guerra en San Luis Potosí.

Guerroso.

Donde de plano los policías municipales quedaron exhibidos, fue en el municipio de Matehuala, gracias a un berrinche de Antonio Tirado Patiño quien impidió que la grúa se llevara un auto chocolate, de esos que el susodicho líder patrocina en la UCD.

Para evitar que la unidad terminara en el corralón, como debió haber sido por ley, Patiño se subió a la plataforma de la grúa, pero como nunca falta el ridículo en estos casos, resbaló y cayó de “pompis”.

Patiño aprovechó para no levantarse, hasta que dobló a los uniformados que con más risa que ganas, dejaron que el auto chueco siguiera estacionado en un espacio para personas discapacitadas con sus poderosas placas de Texas.

Así se “gobierna” en el municipio de Jano Segovia.

De «pompis».