Hay en México 11.5 millones de madres autónomas según INEGI
SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 24 de febrero de 2026 - Cada 24 de febrero, México celebra el Día de la Bandera, uno de los símbolos patrios más representativos de la identidad nacional. Sin embargo, pocos recuerdan que la imagen que hoy ondea en plazas, escuelas y edificios públicos también tiene un vínculo directo con San Luis Potosí, gracias al artista potosino Francisco Eppens Helguera.
Nacido en la capital potosina en 1913, Eppens se convertiría décadas después en el responsable del diseño del Escudo Nacional moderno, elemento central de la bandera mexicana. Su intervención en 1968, durante el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz, redefinió la imagen del águila devorando a la serpiente sobre el nopal, dotándola de mayor fuerza simbólica y unidad gráfica.
Aunque los colores verde, blanco y rojo datan del siglo XIX, la bandera tal como se conoce hoy no puede entenderse sin ese rediseño del escudo. La versión actual fue adoptada en 1968 y posteriormente formalizada por ley, consolidándose como la “cuarta bandera nacional”.

El trabajo de Eppens no se limitó a un retoque estético. Su propuesta incorporó elementos inspirados en códices y en la simbología mexica para reforzar el origen histórico del emblema nacional. El águila fue representada con mayor porte, erguida y en actitud de combate, mientras que el lago se sintetizó mediante un glifo prehispánico.
Asimismo, añadió detalles como caracoles y chalchihuites —piedras asociadas al jade y la turquesa—, además de frutos rojos en el nopal que evocan los corazones de los guerreros vencidos, dotando al conjunto de una narrativa visual más profunda y coherente con la cosmovisión indígena.
Estas aportaciones otorgaron mayor profundidad histórica y visual al escudo, que desde entonces se utiliza no sólo en la bandera, sino también en monedas, documentos oficiales y sellos gubernamentales.

El hecho de que el creador del escudo vigente sea originario de San Luis Potosí coloca a la entidad como parte indirecta de la historia del lábaro patrio. Su diseño logró homologar la imagen del símbolo nacional para que fuera reconocible y consistente en todos los soportes oficiales, desde telas monumentales hasta impresiones diminutas.
Reproducción autorizada citando la fuente: Quadratín SLP
Síguenos en: Facebook | WhatsApp | X | Instagram | YouTube





