Las malas lenguas afirman -qué raro- que ya le andan tendiendo la camita al coordinador estatal de la Guardia Nacional, Héctor Aldape Gallegos.

Sería un récord que la 4T lo diera de baja, toda vez que apenas tomó posesión el pasado 7 de mayo y ni modo que en tres meses va a arreglar el desastre del jefe policiaco Jaime Pineda Arteaga.

Según la grilla a su alrededor, no se ven golpes de timón en la conducción de la famosa GN, pero hay quien se pregunta si de verdad tiene las herramientas para hacer mejor su trabajo.

Y es que la nueva corporación policiaca-militar resultó un híbrido que ni su creador entiende, el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien al darse cuenta de su error emitió un decreto para facultar al Ejército Mexicano a combatir la inseguridad.

Como dijeran en el rancho, para qué andar batallando y ahora se entiende que quiera tantos elementos, toda vez que los convirtió en milusos.

Pues qué pasó.

El semáforo epidemiológico de López-Gatell se volvió una bomba de tiempo y así lo demuestra el albazo del gobernador de Yucatán, Mauricio Vila Dosal, quien no esperó a que el presidente de la Conago, Juan Manuel Carreras López, hiciera el anuncio de que dicho instrumento ya no será obligatorio para los estados.

Vila, presidente de la Comisión de Salud en la Conferencia Nacional de Gobernadores, reveló en entrevista con Carlos Loret de Mola que cada mandatario estatal será el que determine si hace caso a cada color que les imponga el epidemiólogo.

Es decir, más confusión para los mexicanos que de por sí ya no saben a quien hacerle caso -si a las autoridades municipales, las estatales o las federales- y terminan haciendo lo que quieren, lo cual ha resultado catastrófico.

El Covid 19 en el país avanza inexorablemente, lo mismo que en San Luis Potosí, donde a pie juntillas han obedecido las instrucciones Gatellianas. Quizá llegó el momento de no hacerle caso al doctor Gatell.

Ya no le hacen caso.

El nuevo coronavirus no da tregua en la entidad, que anoche apareció – después de un largo tiempo- en el top 10 entre los estados con más casos activos.

Según el listado oficial, ocupa el noveno lugar con 1,399 casos de este tipo, contra 1,215 que hay en Jalisco, el lugar 10.

Del 1 al 8 están la CDMX, Guanajuato, Estado de México, Nuevo León, Yucatán, Tabasco, Coahuila, Veracruz y Puebla.

Y conste que las cifras de la UNAM, de donde surgieron estos datos, están a la zaga en comparación al tiempo real, porque contabiliza menos.

Es decir, estamos peor.

La UNAM.