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SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 29 de enero de 2026.-La combinación de un crecimiento económico prácticamente inexistente, una elevada informalidad y una política fiscal restrictiva amenaza con profundizar la crisis económica en el Corredor Cultural Carranza, una de las zonas comerciales más emblemáticas de la capital potosina, advirtió Alberto Narváez Arochi, vocero del sector.
El dirigente empresarial alertó que el comercio formal atraviesa un momento especialmente delicado debido al incremento de impuestos municipales, la creación de nuevos gravámenes y una tramitología excesiva que, lejos de incentivar la actividad económica, ha terminado por asfixiar a los negocios establecidos.
Narváez Arochi señaló que el desequilibrio entre la economía formal e informal agrava la situación, ya que apenas el 30 por ciento de la actividad económica cumple con sus obligaciones fiscales, mientras que el 70 por ciento opera en la informalidad, concentrando toda la carga tributaria en un sector cada vez más reducido.
“Cero crecimiento económico con más impuestos es una fórmula para el fracaso. Toda la presión recae en quienes sí cumplen, mientras la informalidad sigue creciendo sin control”, afirmó.

El vocero comparó la política fiscal aplicada en San Luis Potosí con estrategias adoptadas en otros países, donde en contextos de bajo crecimiento los gobiernos optan por reducir impuestos, simplificar trámites y facilitar la apertura de negocios para estimular la economía, medidas que dijo, no se han replicado a nivel local.
De acuerdo con el representante del Corredor Cultural Carranza, al menos 80 comercios han cerrado definitivamente en esta zona, mientras que otros sobreviven en condiciones precarias, principalmente aquellos que no enfrentan rentas elevadas o que cuentan con infraestructura propia, como estacionamientos.
Aunque se han registrado aperturas de nuevos giros, principalmente cafeterías y pequeños restaurantes, Narváez Arochi advirtió que estos emprendimientos tienen una vida útil cada vez más corta, ya que actualmente no logran sostenerse más de tres meses, cuando antes la expectativa mínima era de dos años de operación.
La crisis, añadió, no se limita al comercio, ya que el sector de oficinas en Carranza presenta un nivel de desocupación que supera el 99 por ciento, reflejo del abandono y la falta de atractivo económico de la zona.

“Carranza ya tocó fondo, pero seguimos estancados ahí. No es un problema reciente, es una suma de malas decisiones que primero golpearon a esta avenida y ahora ya se reflejan con fuerza en el Centro Histórico”, sostuvo.
Uno de los factores que ha impedido la reactivación, señaló, es la falta de incentivos fiscales, particularmente en el impuesto predial, para fincas y comercios abandonados o sin actividad, lo que desalienta la inversión y la recuperación de espacios.
Por último, advirtió que este deterioro comienza a replicarse en otras zonas del primer cuadro de la ciudad, como consecuencia del estancamiento económico tanto a nivel nacional como local, lo que anticipa un escenario aún más complejo para el comercio urbano en los próximos meses.
Reproducción autorizada citando la fuente: Quadratín SLP
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