SAN LUIS POTOSÍ, SLP., a 16 de abril de 2019.- Los exdiputados Dulcelina Sánchez de Lira, Alejandro Segovia y Rebeca Terán, viven o vivían hasta hace poco tiempo del erario pese a denuncias en la pasada LXI Legislatura del Estado, por facturar a empresas fantasma, además de Lucila Nava que ahora vende proyectos a municipios, de acuerdo con Guadalupe González, de la asociación Ciudadanos Observando.

La perredista Dulcelina Sánchez de Lira es coordinadora de Derechos Humanos, en el ayuntamiento que preside Érika Briones en Villa de Reyes; otro caso es Alejandro Segovia, alcalde de Matehuala y a quien –según dijo Guadalupe González- la Auditoría Superior del Estado (ASE), le comprobó un mal uso de los recursos públicos; y Rebeca Terán Guevara, recientemente destituida como coordinadora regional del DIF en la huasteca norte.

“Éste ha sido el cuestionamiento que le hemos realizado a la Auditoría, si ellos en su momento no hubieran estado coludidos y fueran tapaderas de estos diputados, cuando salieron de su ejercicio, debieron estar inhabilitados, sin volver a ocupar un puesto público”, expresó Lupillo González.

Recordó el caso de la exdiputada xilitlense, Rebeca Terán Guevara, a quien acusó de facturar dinero a empresas fantasma, pero luego de finalizar su periodo, fue nombrada en el DIF. Ante los cuestionamientos de Ciudadanos Observando, fue separada del cargo, cuando apenas iba para 15 días como titular.

“Rebeca Terán y algunos otros involucrados en estos desvíos de recursos, tuvieron que regresar parte del monto robado, debido a que la Auditoría les comprobó un mal uso”, refutó González.

Respecto a Lucila Nava Piña, señaló que hay que estar alerta a los proyectos que presuntamente vende a municipios de la Huasteca, como Matlapa y Coxcatlán, hasta por un millón de pesos, porque “los mismos alcaldes podrían estar coludidos”.