Hombres concentran 80% de suicidios; llaman a cuidar su salud
SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 4 de noviembre de 2026.- Decidir cómo enfrentar los últimos días de vida, sin someterse a tratamientos médicos extraordinarios que prolonguen innecesariamente el proceso de morir, es el propósito de la voluntad anticipada, un documento legal que permite expresar qué atención médica se desea recibir cuando ya no sea posible comunicarlo.
En San Luis Potosí, este derecho permite a las personas mayores de edad, en pleno uso de sus facultades, manifestar su decisión de rechazar determinados tratamientos ante una enfermedad terminal, sin renunciar a los cuidados paliativos.
El abogado potosino José Mario de la Garza explicó, a través de su cuenta de X, que rechazar tratamientos desproporcionados no significa renunciar a la atención médica ni autorizar que se provoque la muerte. Por ello, aclaró que la voluntad anticipada no es eutanasia, sino una forma de respetar las decisiones del paciente.

La médica y tanatóloga Olga Uribe señaló que uno de los principales beneficios de este documento es evitar que la responsabilidad de decidir recaiga sobre los familiares, lo que disminuye sentimientos de culpa y posibles conflictos.
Explicó que muchas personas recurren a la voluntad anticipada después de haber presenciado situaciones en las que un familiar no pudo expresar sus deseos y surgieron desacuerdos sobre su atención médica.
De acuerdo con su experiencia, quienes suelen interesarse por este procedimiento tienen entre 60 y 75 años, frecuentemente con enfermedades crónico-degenerativas o padecimientos oncológicos.
Muchos de estos pacientes prefieren evitar medidas extraordinarias, como la intubación o la reanimación, y recibir atención enfocada en aliviar el dolor y otros síntomas, permitiendo que la enfermedad siga su curso.

Uribe advirtió que uno de los principales retos es el desconocimiento sobre este derecho, por lo que consideró importante que las personas reciban información suficiente antes de tomar una decisión.
El documento puede formalizarse ante notario público y es recomendable que los familiares conozcan su existencia y sepan dónde localizarlo, especialmente si el paciente pierde la capacidad de comunicarse.
La especialista destacó que, aunque los familiares no estén de acuerdo, debe respetarse la voluntad expresada por el paciente.
En ese sentido, José Mario de la Garza sostuvo que el derecho debe proteger las decisiones de las personas, incluso cuando sus familiares, motivados por el amor, consideren que existe una mejor alternativa.
Reproducción autorizada citando la fuente: Quadratín SLP
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