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SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 21 de agosto de 2026.- La investigación epidemiológica permite identificar factores asociados al cáncer de mama y evaluar la atención que reciben las mujeres, desde la detección hasta el inicio del tratamiento, explicó Carolina Ortega Olvera, profesora investigadora de la Facultad de Enfermería y Nutrición de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP).
La especialista, doctora en Ciencias de la Salud Pública con concentración en epidemiología, señaló que esta disciplina permite conocer quiénes desarrollan una enfermedad, dónde se presenta y cuáles son las características de las personas afectadas, además de identificar factores de riesgo y protectores.
En el caso del cáncer de mama, explicó, los estudios epidemiológicos permiten comparar las características de mujeres que desarrollan la enfermedad con aquellas que no la presentan, con el propósito de establecer qué factores están realmente relacionados con su aparición.
La investigadora destacó que este trabajo también contribuye a distinguir la evidencia científica de los mitos que persisten alrededor del cáncer de mama.
“Lo que hace la epidemiología es que nos ayuda a través de un método científico a identificar qué es lo que realmente está relacionado o no con las enfermedades”, explicó.
Ortega Olvera señaló que el cáncer de mama representa un problema de salud pública en México, aunque existen herramientas para favorecer su detección oportuna, como la autoexploración, el examen clínico y la mastografía.
En este ámbito, actualmente una estudiante de maestría desarrolla una investigación enfocada en evaluar la atención relacionada con la mastografía, con el propósito de analizar el proceso que siguen las mujeres para acceder a este estudio.
La especialista consideró que ante un diagnóstico tardío no debe responsabilizarse exclusivamente a las pacientes, pues también es necesario revisar la capacidad de respuesta de los servicios de salud, la disponibilidad de infraestructura y los tiempos de atención.
Otro de los aspectos que se encuentran bajo estudio son los periodos que transcurren entre el diagnóstico y el inicio del tratamiento.
Ortega Olvera explicó que existen disposiciones que establecen tiempos para la entrega de resultados y el comienzo de la atención, debido a que las demoras pueden permitir que la enfermedad avance.

“Una de las cuestiones que tienen que ver con la calidad y con la sobrevivida de estas mujeres es que realmente se cumplan esos tiempos”, señaló.
La investigadora destacó que detectar el cáncer en etapas tempranas puede permitir tratamientos menos agresivos y favorecer mejores condiciones de calidad de vida para las pacientes.
Ante ello, recomendó a las mujeres conocer su cuerpo y acudir a los servicios de salud ante cualquier cambio o alteración en las mamas.
De acuerdo con las recomendaciones señaladas durante la entrevista, la autoexploración puede realizarse desde los 20 años una vez al mes; el examen clínico, de manera anual a partir de los 25 años, y la mastografía cada dos años entre los 40 y 69 años.
La especialista también llamó a mantener vigilancia ante cambios en las mamas en mujeres menores de 40 años, debido a que diversos estudios han identificado un incremento de casos en este grupo de edad.
Uno de los principales mensajes, subrayó, es no esperar a sentir dolor para buscar atención médica, pues el cáncer de mama puede presentarse sin dolor.
Finalmente, Ortega Olvera destacó que todavía existen interrogantes sobre los factores que intervienen en el desarrollo de esta enfermedad, por lo que consideró necesario mantener la investigación epidemiológica y fortalecer las estrategias de detección.
“No hay vacuna. Entonces, sí es un cáncer en el que tenemos que poner mucha atención para conocernos y para poder identificar los cambios y que logremos una detección”, concluyó.
Reproducción autorizada citando la fuente: Quadratín SLP
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