Llevan servicios de salud y asistencia social a San Juan de Guadalupe
SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 20 de julio de 2026.- La contaminación acústica se ha convertido en uno de los problemas ambientales menos visibles, pero con mayores repercusiones para la salud. Aunque muchas personas asocian el ruido únicamente con molestias pasajeras, especialistas advierten que la exposición constante a sonidos intensos puede provocar afectaciones físicas y mentales que van más allá de la pérdida de audición.
De acuerdo con organismos internacionales de salud, la exposición prolongada a niveles elevados de ruido incrementa el riesgo de desarrollar hipoacusia, una disminución de la capacidad auditiva que, en muchos casos, es irreversible.
Sin embargo, los efectos no se limitan al oído. Estudios científicos han encontrado que vivir o trabajar en ambientes ruidosos favorece el estrés crónico, altera la calidad del sueño y puede elevar la presión arterial, factores asociados con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares.
La contaminación acústica también repercute en la concentración y el aprendizaje. En entornos escolares y laborales, el exceso de ruido dificulta la comunicación, reduce el rendimiento y aumenta la fatiga mental.
Especialistas también han identificado una relación entre la pérdida auditiva y problemas como el aislamiento social, la ansiedad y la depresión, especialmente entre personas adultas mayores. Investigaciones recientes incluso analizan su posible vínculo con el deterioro cognitivo y algunas enfermedades neurodegenerativas.


Los expertos explican que el riesgo depende tanto de la intensidad como del tiempo de exposición. Escuchar música con audífonos a un volumen elevado durante periodos prolongados, trabajar cerca de maquinaria o permanecer de manera constante en zonas con tráfico intenso son algunas de las situaciones que pueden afectar la salud auditiva.
Para prevenir daños, recomiendan mantener el volumen de dispositivos electrónicos por debajo del 60 por ciento de su capacidad, realizar pausas cuando se utilizan audífonos durante varias horas y emplear protección auditiva en ambientes con niveles elevados de ruido.
Asimismo, sugieren favorecer espacios más silenciosos en hogares, centros de trabajo y áreas públicas, ya que reducir la exposición al ruido no solo protege la audición, sino que contribuye al bienestar físico, mental y emocional de la población.
Reproducción autorizada citando la fuente: Quadratín SLP
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