Plantan 600 árboles en las Camelias para ampliar áreas verdes
RIOVERDE, SLP., 29 de diciembre de 2025.- Lo que inició como la denuncia de un presunto secuestro dentro de la comunidad menonita asentada en la Zona Media de San Luis Potosí derivó en un caso complejo que abrió un debate sobre libertad individual, cohesión comunitaria, salud y responsabilidad familiar dentro de uno de los grupos religiosos más herméticos del país.
Durante el fin de semana, líderes de la congregación menonita ubicada en el rancho Las Grullas, en el municipio de Rioverde, solicitaron la intervención de autoridades estatales tras reportar la desaparición de uno de sus miembros, identificado como David, comerciante conocido en la región por la venta de productos lácteos.
La alerta movilizó a elementos de la Guardia Civil Estatal, ante la posibilidad de un delito grave, ya que se señalaba que el hombre se encontraba retenido contra su voluntad en un domicilio de la calle Moctezuma, en pleno centro del municipio de Ciudad Fernández.
Sin embargo, al arribar al sitio, las autoridades constataron que no se trataba de un secuestro. David se encontraba en el inmueble por voluntad propia, acompañado de una mujer ajena a la comunidad y a sus creencias religiosas.
De acuerdo con testimonios recabados en el lugar, al arribar su esposa e hijos -acompañados por integrantes de la congregación- David manifestó de manera expresa su decisión de abandonar la comunidad menonita, renunciar a sus creencias religiosas y no regresar con su familia.
El hombre afirmó amar a sus hijos, pero sostuvo que no deseaba continuar dentro de la vida comunitaria ni con la madre de ellos, una decisión que generó una fuerte tensión emocional y social, debido a las reglas estrictas y al modelo de vida cerrado que caracteriza a esta comunidad.

Versiones encontradas
Familiares del hombre aseguraron que David llevaba al menos tres meses viviendo fuera de la comunidad, periodo en el que -según su versión- habría desarrollado problemas de adicción, situación que, afirman, influyó en su comportamiento y en su distanciamiento de sus cinco hijos, a quienes no habría brindado manutención en meses.
Incluso señalaron que, aunque públicamente decía permanecer por voluntad propia, en conversaciones privadas habría pedido auxilio en su idioma, lo que encendió las alertas dentro de la congregación, cuyo interés -subrayan- no era castigar ni sancionar, sino garantizar su bienestar físico y emocional y su reencuentro familiar.
Operativo Menonita
La mañana de este lunes 29 de diciembre, integrantes de la comunidad, junto con la familia directa del hombre, regresaron al domicilio. Tras varias horas de diálogo y momentos de tensión -que incluyeron empujones y forcejeos- lograron finalmente sacar a David del inmueble, pese a la oposición de la mujer que lo acompañaba.
Se informó que el hombre será trasladado a un centro de rehabilitación, donde recibirá atención médica y psicológica.
El episodio, que rápidamente captó la atención pública por su carácter inusual, expone los desafíos que enfrentan comunidades tradicionales ante las decisiones individuales, así como la delgada línea entre la autonomía personal, la presión social y la intervención familiar.
Más allá del anecdotario, el caso pone sobre la mesa temas de salud mental, adicciones, derechos individuales, responsabilidad parental y el choque cultural entre formas de vida comunitaria cerradas y el entorno social contemporáneo.
Reproducción autorizada citando la fuente: Quadratín SLP
Síguenos en: Facebook | WhatsApp | X | Instagram | YouTube





