SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 25 de agosto de 2019.- La vida de un menor de edad -de dos años- depende de un ventilador quirúrgico y una sonda mediante la cual lo alimentan, a raíz de una negligencia médica cometida en el Hospital Central Ignacio Morones Prieto, durante el trabajo de parto de su madre, pues no proporcionaron una incubadora para el niño pese a que nació en condiciones complejas.

Por este caso la Comisión Estatal de Derechos Humanos envió una recomendación al nosocomio con el número 17/2019,  en el documento señala que hubo una inadecuada prestación del servicio público en agravio de un bebé y su madre.

La recomendación es dirigida al director del Hospital Central, Francisco Alcocer Gouyonnet, donde se refiere que el pasado 27 de agosto de 2017 la mujer embarazada -originaria del municipio de Charcas- acudió a recibir atención médica en su localidad, pero fue canalizada al Hospital Central, donde en septiembre de 2017 seguía internada y al presentar problemas en su salud, se determinó que su bebé naciera mediante cesárea.

Quedó en espera de disponibilidad de quirófano, específicamente de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN). La investigación de la CEDH revela que se requería de un espacio para el bebé ya que las condiciones prematuras de su nacimiento así lo requerían.

A juicio de un especialista del Colegio de la Profesión Médica del Estado, las omisiones y acciones indebidas se fundamentan en que la madre estuvo internada 17 días, bajo tratamiento médico y monitorización de bienestar fetal y cuando se decidió la cesárea, el complejo hospitalario no contaba con incubadora en la UCIN, lo que obligó a retraso del procedimiento quirúrgico, y provocó daños a la salud del menor.

«Se encontraron elementos suficientes que permitieron acreditar violaciones a los derechos humanos a la protección de la salud y a la vida en agravio de la madre y su bebé atribuibles al Hospital Central», señala el documento.

Derivado de esto, la CEDH recomienda al Hospital Central: mantener la atención médica eficiente, eficaz y de calidad al infante; colaborar en la inscripción de las dos personas en el Registro Estatal de Víctimas; en caso de un caso similar, prever de manera inmediata y oportuna las condiciones de disponibilidad desde los primeros datos de emergencia; y que la Contraloría Interna del hospital inicie una investigación por este caso.