Investigan muerte de científica tras neumonía desconocida en Siberia
AXTLA DE TERRAZAS, SLP., 7 de octubre de 2026.- La medicina tradicional mexicana no sólo representa una práctica cultural transmitida entre generaciones: el sistema de salud mexicano reconoce su existencia y plantea mecanismos para vincularla con la atención institucional, particularmente en comunidades indígenas y afromexicanas.
Ese proceso tendrá un nuevo espacio de intercambio en Axtla de Terrazas, donde del 8 al 10 de octubre se realizará el Encuentro de Medicina Ancestral Intercultural en el Castillo de la Salud, en Ahuacatitla, con la participación de médicos tradicionales, parteras, curanderas, curanderos y personas dedicadas a la transmisión de conocimientos ancestrales. El acceso será libre.
La relevancia del encuentro también está relacionada con las características de la región. De acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2020 del INEGI, 48.1% de la población de tres años y más de Axtla de Terrazas hablaba una lengua indígena, uno de los porcentajes más altos entre los municipios potosinos.
La Secretaría de Salud define la medicina indígena tradicional como un conjunto de conocimientos acumulados y organizados históricamente por los pueblos originarios en torno a la salud y la enfermedad.

La dependencia señala que este conocimiento comprende una concepción integral de la salud, procedimientos de diagnóstico y distintas prácticas terapéuticas, además de una relación con la naturaleza, la comunidad y la cosmovisión de cada pueblo.
En el caso de los nahuas de San Luis Potosí, el Atlas de los Pueblos Indígenas de México del INPI documenta el uso tradicional de un amplio repertorio de plantas y sustancias de origen vegetal, animal y mineral, así como la participación de especialistas rituales y curanderos.
La medicina tradicional tampoco es homogénea. Dependiendo de la comunidad existen parteras, curanderas y curanderos, hierberos, sobadores, hueseros y otros especialistas, cuyos conocimientos y prácticas forman parte de sistemas culturales particulares. El propio INPI documenta esta diversidad entre los pueblos indígenas del país.




