SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 12 de agosto de 2019.- El jefe de Paramédicos y encargado de Atención Hospitalaria del Hospital Central Dr. Ignacio Morones Prieto, Marco Vinicio González Rubio, indicó que con la desaparición del Seguro Popular existe el riesgo de que todos los pacientes que padecen algún tipo de cáncer, pierdan su tratamiento.

El también gestor del Seguro Popular, explicó que existe el Fondo de Protección contra Gasto Catastrófico que pertenece a este sistema. Se trata de un fideicomiso que atiende a pacientes con diversos tipos de cáncer: de mama, cervicouterino, de ovarios, testicular, de próstata, entre otros.

Por lo que personas que padezcan algún tipo de cáncer, se enfrentan al riesgo de quedarse sin protección financiera, ya que el Seguro Popular hace las gestiones para que el fideicomiso pague por las atenciones y cuenten con sus medicamentos.

Mientras que no exista a quien cobrarle por dichos servicios, los hospitales no tendrán con qué comprar los servicios, dijo el doctor González.

Añadió que se está proponiendo una ley para derogar un derecho ya adquirido, pero no un sustituto de este fondo debido a que no existen reglamentos, leyes o formas que garanticen que, con la desaparición del fideicomiso, las personas reciban el tratamiento igual que en la actualidad.

González Rubio indicó que al momento no se sabe quién financiará el fideicomiso, ya que se propone con la desaparición del Seguro Popular que toda la población cuente con acceso a servicios de salud y medicamentos del cuadro básico. Es decir que cualquier enfermedad, independientemente de su complejidad, deberá ser atendida y con medicamentos que sean adecuados para su tratamiento.

Aunque “se escuche muy bonito”, dijo Marco Vinicio González, no se ha establecido que el nuevo ente creado por el Gobierno Federal pague por dichos servicios y medicamentos, ni tampoco la forma en que todos los hospitales y los centros de salud de México no se enfrenten a una carencia por lo prometido.

Señaló que el Colegio de la Profesión Médica, organización que une a los médicos a nivel estatal, así como la sección gremial del Hospital Central, tendría que dar una posición ante estas circunstancias.

“Para todos los que estamos actuando como médicos tratantes de alguna persona, a nosotros, lo que nos importa es que nos den las armas y los útiles para trabajar. Si nos dan todo, nadie se verá afectado, pero si no nos dan lo que se requiere, los pacientes tendrán que pagar ellos mismos sus tratamientos”, advirtió.

El doctor González Sánchez comentó que espera que la ley no cambie, sino que lo único que tienen que hacer los diputados es aumentar el dinero que el gobierno invierte en salud como representación del Producto Interno Bruto (PIB).