¿Qué esperar del 27?
Por Georgina Howard
El Caribe mexicano fue sede del encuentro AMIB 2026, organizado por la Asociación Mexicana de Instituciones Bursátiles en Cancún, Quintana Roo, donde uno de los participantes fue Silent4Business, empresa encabezada por Layla Delgadillo, y que advirtió sobre los riesgos de la inteligencia artificial para el sector financiero.
La creación de voces, rostros y videos falsos facilita la suplantación de clientes, directivos e instituciones, sin necesidad de vulnerar sus sistemas informáticos. Estas prácticas aprovechan la confianza en las identidades digitales para concretar fraudes.
A diferencia de los ataques cibernéticos tradicionales, la suplantación recurre a la imitación de personas y marcas legítimas para inducir a usuarios o empleados a revelar información o autorizar operaciones fraudulentas.
Entre las principales modalidades destacan las identidades sintéticas para hacerse pasar por clientes, la clonación de voz y video para simular instrucciones de ejecutivos, y la falsificación de sitios web, dominios y perfiles digitales.
Así, una institución financiera puede ser suplantada sin ser hackeada. Basta con imitar a sus representantes o reproducir sus canales de comunicación para generar confianza y conseguir que una persona realice una operación fraudulenta.
Un caso ocurrió en Hong Kong, en 2024, cuando un empleado transfirió alrededor de 25 millones de dólares tras participar en una videollamada con representaciones falsas de directivos. También destaca el incidente de MGM Resorts, relacionado con la manipulación de procesos de atención y soporte técnico.
Ante estos riesgos, resalta la importancia de reforzar los controles para autorizar transferencias, vigilar sitios y perfiles falsos e implementar medidas como pruebas de vida, análisis de comportamiento y autenticación multifactor resistente al phishing.
En este encuentro se dieron cita líderes del sector financiero, autoridades y expertos para analizar retos y oportunidades, al tiempo de fortalecer la educación e inclusión financiera.
En medio de las inundaciones que dejó el huracán Simon en Acapulco, tres trabajadores de Coca-Cola FEMSA convirtieron un camión de reparto en una barrera contra la corriente para auxiliar a una madre y a su bebé, atrapadas dentro de un automóvil.
José M. García, Constantino Hernández y José L. Atempa, colaboradores de la división operacional de Acapulco, utilizaron la unidad para reducir la fuerza del agua y facilitar el rescate. Una decisión de segundos terminó por proteger dos vidas.
La historia encontró pronto eco en redes sociales, donde usuarios reconocieron tanto el gesto heroico y solidario de los trabajadores como a Coca-Cola FEMSA, cuya marca quedó asociada a una acción que trascendió cualquier mensaje corporativo.
El propietario de La Pequeña España agradeció a quienes salvaron a su esposa e hija y les ofreció una recompensa económica y alimentos de por vida en su restaurante.
Hay historias empresariales que se cuentan con inversiones o resultados; esta se escribió en una calle inundada, con tres trabajadores que decidieron que primero estaba ayudar.
El Decreto de Entornos Digitales Seguros para Niñas, Niños y Adolescentes pone a prueba la capacidad de respuesta del Gobierno frente a los gigantes tecnológicos como Microsoft, Apple y Huawei.
Tras varias reuniones, el gobierno de Claudia Sheinbaum emitió un marco de cumplimiento obligatorio que exige bloquear contenidos de violencia o acoso, habilitar supervisión parental, verificar la edad de los usuarios y mantener un canal directo de atención las 24 horas con las autoridades investigadoras.
El fondo está en el esquema de supervisión: la Consejería Jurídica de Luisa María Alcalde encabezará una mesa de trabajo para verificar el avance del sector privado, mientras la Agencia de Transformación Digital de Pepe Merino evaluará los primeros informes a partir de noviembre.
La presidenta prefirió pausar la vía legislativa para medir primero la disposición corporativa. Si los algoritmos mantienen la exposición a contenidos de riesgo, la autorregulación cederá su lugar a una iniciativa sancionadora.
Tome nota. En todo el país crece el enojo de trabajadores de diversos rubros contra sus dirigentes, a quienes acusan de desviar recursos de sus agremiados a cuentas personales y de no defender a cabalidad los derechos de sus representados.
Los mexicanos gritan: ¡Alto a la corrupción prevaleciente en el sindicalismo!
Durante los últimos días, la opinión pública se ha estremecido por las denuncias presentadas por trabajadores del Sindicato Nacional Alimenticio y del Comercio (SNAC) contra Alejandro Martínez Araiza, a quien acusan de haber desviado recursos por 600 millones de pesos, provenientes de cuotas gremiales y de la venta de bienes de la organización.
En la Ciudad de México destacan los paros de labores y bloqueos de calles efectuados por trabajadores contra Rafael Olivos Hernández, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), acusado de pactar deficientes condiciones laborales con la parte patronal y de desviar recursos por 78 millones de pesos.
Trabajadores del SNAC subrayaron que esta acusación de corrupción se queda muy corta, comparada con la de Martínez Araiza, a quien señalan de saquear las arcas gremiales sin recibir castigo alguno.
Subrayaron que aún esperan una respuesta del secretario del Trabajo y Previsión Social, Marath Baruch Bolaños López, para que se atienda la demanda de los trabajadores de cancelar el registro de Alejandro Martínez Araiza como secretario general del SNAC y convocar a elecciones para elegir a un nuevo dirigente.
Los trabajadores del SNAC presentaron una demanda ante el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral (CFCRL), con el expediente 10/02788, mediante la cual solicitaron la cancelación de la toma de nota de Martínez Araiza como líder sindical y la reposición del proceso de abril de 2025, en el cual se reeligió por seis años más en el cargo, en comicios que los denunciantes consideran plagados de violaciones a leyes nacionales e internacionales.
Como se recordará, el 19 de mayo de 2025, Alfredo Domínguez Marrufo, entonces director del CFCRL, otorgó toma de nota al Comité Ejecutivo Nacional del SNAC, encabezado por Martínez Araiza, y lo exhortó a informar sobre el uso y monto del patrimonio sindical, lo cual, según los denunciantes, no fue cumplido.
Ni Domínguez Marrufo ni Héctor Josué Arcos Balderas, director interino actual de ese Centro, cancelaron la representatividad del dirigente, a quien los inconformes califican de espurio y que se mantiene al frente del SNAC, organización que afilia a 17 mil trabajadores de todo el país, como si se tratara de un botín personal.





