Formaliza Cuauhtli Badillo registro para coordinar Morena en la capital
SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 3 de septiembre de 2026.- Marcelo de los Santos Anaya busca encabezar la Defensa de la Patria y la Familia como proyecto del Partido Acción Nacional (PAN) en la capital potosina, pero durante una rueda de prensa a la que convocó este jueves dejó en evidencia una actitud hostil y poco tolerante frente a la crítica periodística.
El empresario convocó a medios de comunicación para hablar sobre sus aspiraciones dentro del proceso interno panista, presumir la declinación de Elodia y mostrar encuestas espejo donde, según él, lleva clara ventaja frente al resto de aspirantes. Sin embargo, cuando surgieron preguntas relacionadas con sus acercamientos con actores de otros partidos políticos, particularmente Movimiento Ciudadano (MC), respondió con descalificaciones dirigidas a los comunicadores que formularon los cuestionamientos.
“Yo la sumaré también a usted, a menos que no quiera a la ciudad”, respondió a quien esto escribe, reportera de Quadratín San Luis Potosí que le cuestionó sobre esas maniobras políticas.
Más adelante volvió a referirse a la comunicadora, buscando evidenciarla para dar respuesta a otro cuestionamiento: “Como su compañera, que no quiere a su ciudad”.
Lejos de explicar las razones de sus acercamientos políticos partidistas en medio de u proceso que busca definir a un coordinador o coordinadora, o responder sobre la congruencia de participar en actividades de otras fuerzas mientras busca representar al panismo, De los Santos Anaya convirtió las preguntas en un intercambio personal con los reporteros.
La confrontación no se limitó a una sola periodista. Durante la sesión de preguntas y respuestas, el aspirante mostró una actitud igualmente incómoda frente a otros representantes de medios de comunicación que insistieron en cuestionarlo sobre sus decisiones políticas y sus antecedentes, al grado de intentar arrebatar el micrófono a un reportero para verificar el nombre del medio que representa.
El episodio resulta particularmente significativo porque De los Santos Anaya busca construir un perfil de unidad y presentarse como una alternativa ciudadana dentro del panismo. Sin embargo, su reacción frente a preguntas críticas plantea dudas sobre su disposición para convivir con voces que no necesariamente coincidan con sus posiciones.
La prensa no tiene como función respaldar las aspiraciones de un político. Preguntar, cuestionar y exigir explicaciones forma parte de su responsabilidad frente a la sociedad. Por ello, el problema no está en que un aspirante reciba preguntas incómodas, sino en la manera en que decide responderlas.
Y en este caso, ante cuestionamientos legítimos sobre sus acercamientos con otras fuerzas políticas, De los Santos Anaya optó por personalizar la discusión y atribuir a una periodista una supuesta falta de compromiso con la ciudad.
El hecho adquiere mayor relevancia por el contexto en el que pretende posicionarse.
El pasado 22 de agosto, De los Santos Anaya no acudió al foro interno del PAN denominado Voces por la Capital, en el que otros aspirantes presentaron sus propuestas ante la militancia panista, pero posteriormente apareció en un evento de Movimiento Ciudadano.
El empresario se ha presentado como un perfil ciudadano y sin militancia formal en Acción Nacional; sin embargo, actualmente participa en el proceso panista para definir el perfil que encabezará el proyecto municipal rumbo a la elección de 2027.
Sus acercamientos con otras fuerzas políticas ya habían generado cuestionamientos dentro del propio PAN. El diputado local Rubén Guajardo Barrera señaló que la participación en actividades de otros partidos mientras se busca representar al panismo genera dudas sobre la definición política de los aspirantes, particularmente ante las diferencias ideológicas entre Acción Nacional y Movimiento Ciudadano.
A estas interrogantes se sumó otro cuestionamiento durante la rueda de prensa: el legado político de su padre, el exgobernador Marcelo de los Santos Fraga, cuya administración ha sido objeto de críticas desde distintos sectores.
La respuesta fue breve: “El tiempo dará la razón”.
Sin profundizar en el señalamiento, el aspirante evitó entrar en mayores consideraciones sobre la gestión de quien fuera gobernador de San Luis Potosí.
Así, en una conferencia convocada para hablar de sus aspiraciones políticas, quedaron sobre la mesa más preguntas que respuestas: sus vínculos con otros espacios partidistas, su ausencia en actividades del panismo, el peso de su apellido en la política estatal y, ahora, su relación con una prensa que inevitablemente cuestionará sus decisiones.





