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SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 1 de octubre de 2026.- En política, pocas veces una pieza cae sola. Y en Morena San Luis Potosí, el movimiento que comenzó con la llegada de Elí César Cervantes Rojas a la coordinación estatal rumbo a 2027 ahora alcanza a la estructura encabezada por Guillermo Morales López desde la Delegación de Bienestar.
La versión de su salida comenzó a circular apenas horas después de que Morena oficializara a Cervantes como coordinador estatal de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional. De acuerdo con versiones internas retomadas por distintos medios, a Morales se le habría pedido dejar las oficinas de Bienestar, y hasta este momento no se conoce una nueva encomienda para él.
La Secretaría de Bienestar no ha emitido todavía un comunicado oficial que confirme el relevo.
Y aquí está el detalle que convierte un cambio administrativo en un movimiento político: Morales no solamente ocupaba una oficina federal; encabezaba una estructura territorial. Bajo su responsabilidad estaba la operación de los programas federales de Bienestar y una red de Servidores de la Nación con presencia en prácticamente todo el territorio potosino. Su salida, de confirmarse, no sería únicamente la de un funcionario: implicaría el desplazamiento de un operador que durante años acumuló presencia, relaciones y capacidad de movilización dentro del movimiento.
Por eso la pregunta no es solamente qué ocurrió con Guillermo Morales. La pregunta políticamente importante es quién decidió que esa estructura ya no debía seguir siendo la misma y hacia dónde se moverá ahora ese poder territorial.

La coincidencia de fechas resulta imposible de ignorar. Apenas Morena coloca a Elí Cervantes al frente de la organización rumbo a 2027, aparece el movimiento para retirar a Morales de Bienestar. Y Cervantes tampoco llegó por una ruta tradicional: hubo 28 registros para la coordinación estatal y, al no alcanzar ninguno el porcentaje establecido en la metodología, la dirigencia nacional optó por construir un consenso.
Es decir: mientras unos buscaban llegar a la conducción de Morena mediante una competencia interna, el centro terminó colocando una pieza distinta en el tablero.
Guillermo Morales había sido secretario general del Comité Ejecutivo Estatal de Morena durante la dirigencia de Rita Ozalia Rodríguez y posteriormente asumió la Delegación de Bienestar. Con ello pasó de la estructura partidista a una de las posiciones federales con mayor capacidad de presencia territorial en San Luis Potosí. Ahora, justo cuando Morena entra formalmente en la reorganización rumbo a 2027, esa pieza podría estar fuera del tablero.
De momento, incluso el nombre que comenzó a circular como posible sustituto de Morales —el diputado federal Francisco Castillo— quedó en suspenso. El legislador aseguró que continúa en la Cámara de Diputados y que únicamente ha escuchado las versiones difundidas en redes, aunque dijo estar dispuesto a asumir “donde se necesite”.




