Como diría López Obrador ‘no todo el que tiene es malvado’, y la muestra la pondrá el hombre más rico de México, Carlos Slim, quien donará ventiladores a un hospital público de San Luis Potosí.

Todavía no se sabe la cantidad, pero tampoco se espera que sea industrial, sino más bien una aportación al combate del Covid 19 en la entidad.

Según se reportó, también se verán beneficiados nosocomios de Yucatán, Coahuila y Guerrero.

No será cualquier ventilador, sino uno fabricado en México, con propiedad intelectual y patente del Instituto de Ciencias Médicas.

Enhorabuena.

Altruismo.

No cabe duda que la Secretaría de Salud potosina sigue el librito de la 4T.

Resulta que ayer filtró el oficio que envió su titular, Mónica Rangel Martínez a los 58 municipios para que apliquen la ley y hagan obligado el uso de cubrebocas entre la población.

Es decir, teniendo tal herramienta legal se esperó a tener el agua hasta el cuello para tomar la decisión y con ello, poner en predicamento a los ayuntamientos, ya que salvo Ciudad Valles y más o menos San Luis capital, los demás no quieren entrarle a este toro.

Pero esa ha sido la ruta del Gobierno Federal, que desde que empezó la dizque nueva normalidad se ha dedicado un día sí y otro también, a delegar la responsabilidad del manejo de la pandemia a los estados, pero sin soltarlos del todo, porque llegó el momento de repartir culpas ante el escandaloso tercer lugar mundial en decesos por Covid 19.

Por no dejar.

La alerta emitida por Estados Unidos contra San Luis Potosí, no es poca cosa.

Se da en el contexto de recientes capturas de delincuentes de alto impacto que tenían su reducto en esta entidad, como el excómplice del Marro, un sujeto apodado El Puma. Amén que la alerta por la aprehensión de José Antonio Yépez Ortiz está vigente, en vísperas de la visita del Presidente y los Gobernadores.

Mientras tanto, la violencia generada por el cártel originario de Jalisco, con operaciones implícitas en este estado, no cesa.

Por eso no extraña haber sido señalado como un territorio con delitos de alto impacto a los que podrían exponerse los estadounidenses, según el gobierno de Trump.

Y dale.