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EPIDEMIA DE DESAPARECIDOS
EN EL GOBIERNO DE CLAUDIA
Se trata de una epidemia de terror.
Y es que en ninguna parte del mundo --más allá de las tiranías en
donde se violentan todos los derechos humanos--, el número de
desaparecidos llega a los niveles de espanto, como en México.
Peor aún, si pensaban que en el gobierno de López Obrador habíamos
visto lo peor en cuanto a personas desaparecidas, lo cierto es que en la
gestión de Claudia Sheinbaum la epidemia es atroz.
Y es que en los poco más de dos años al frente del Ejecutivo federal, se
han reportado casi 21 mil desaparecidos, lo que arroja un promedio de
poco más de 30 mexicanos que desaparecen al día.
Sí, leyeron bien, el de “la señora presidenta” es el peor gobierno en
materia de mujeres y varones desaparecidos, a pesar del manoseo
tramposo de las cifras oficiales.
Y para que tengan una idea del tamaño de la tragedia, en el sexenio de
Carlos Salinas se contabilizaron un total de 198 ciudadanos desaparecidos,
lo que arroja un promedio de 0.1 desaparecidos por día.
A su vez, en el sexenio de Ernesto Zedillo la cifra se elevó a 307
desaparecidos, con un promedio de 0.1 desaparecido por día.
Mientras que, en el sexenio de Vicente Fox, la cantidad creció hasta los
974 mexicanos desaparecidos, lo que promedio la ya escalofriante cifra de
0.4 desaparecidos por día.
En el sexenio de Felipe Calderón la cantidad se disparó a 17 mil 52
mexicanos desaparecidos, lo que arrojó un promedio de 7 ciudadanos
desaparecidos por día.
Para el siguiente sexenio, el de Peña Nieto, de nuevo cifras de terror, ya
que se volvió a duplicar el número de desaparecidos, ya que se reportó
un total de 32 mil 343 ciudadanos desaparecidos, lo que promedia 15
desapariciones por día.
Y en el sexenio de López Obrador de nuevo cifras de terror, con 52 mil
desaparecidos, lo que promedia 24.4 mexicanos que desaparecieron por
día en ese gobierno.
Pero lo peor llegó --como ya se dijo arriba--, con cifras de espanto en los
primeros meses de la gestión de Claudia Sheinbaum, en el que se llevan
contabilizados 21 mil desaparecidos, sólo en los primeros dos años de
gestión, lo que arroja un promedio de poco más de 30 ciudadanos
desaparecidos al día.
Una verdadera tragedia nacional que ha enlutado a miles de familias y que
ha dado paso al doloroso e intolerable fenómeno de “las madres
buscadoras”.
Y todo ello mientras que en Palacio la preocupación fundamental está en
la censura oficial a través de la supuesta “garantía de los derechos de las
audiencias”, antes que priorizar el combate a la desaparición forzada de
personas y el castigo a los presuntos responsables.
Pero, además, la autoridad federal tampoco ha sido capaz de entender y
menos explicar qué tipo de fenómenos gravitan detrás de la desaparición
forzada de personas y menos se atreve a identificar a las mafias que se
benefician de esa atrocidad y tampoco cuál es el destino de las y los
desaparecidos.
Y nos referimos a las y los desaparecidos, porque el fenómeno delictivo
que nos ocupa alcanza tanto a mujeres como varones, especialmente
jóvenes y cuya incidencia criminal se localiza en estados de alto impacto
para el crimen organizado; entidades federativas como Sinaloa,
Michoacán, Guerrero, Guanajuato y Chihuahua, entre otras.
Lo cierto es que buena parte de las desapariciones forzadas –de mujeres y
varones jóvenes--, las llevan a cabo grupos del crimen organizado que en
el caso de los varones requieren “mano de obra” para sus actividades
delictivas; jóvenes a los que se enlista como sicarios, guaruras, choferes y
sirvientes en general.
Y en el caso de las mujeres, son enroladas en la criminal trata de personas,
que es otro de los rentables negocios de las mafias mexicanas.
Pero sin duda la mayor tragedia es que ni el gobierno federal y menos las
instituciones del Estado mexicano hacen su trabajo para acabar con las
bandas criminales que secuestran, asesinan, asaltan, extorsionan y que
han sembrado el terror en todo el país.
Y no actúan los gobiernos de Morena, a causa de la complicidad entre
crimen organizado y partido en el poder.
¿Hasta cuándo, señora presidenta?
Al tiempo.





