Nada Personal
Itinerario Político
Ricardo Alemán
De manera casi milagrosa, finalmente abrieron los ojos muchos periodistas, analistas y articulistas que se vieron en las “listas negras” que, a manera de amenaza, se exhibieron desde Palacio.
Sí, muchos periodistas, analistas y articulistas mexicanos que durante más de 20 años prefirieron cerrar los ojos frente a los gobiernos que el autor identifica como fascistas del “narco-partido” Morena.
Y es que, como si se tratara de un hecho inédito, entraron en pánico muchos de los críticos del régimen que aparecieron en las “listas negras” durante la mañanera del 12 de agosto de 2026, donde, según el autor, Claudia Sheinbaum envió un mensaje de intolerancia hacia sus críticos.
El mensaje, sostiene Alemán, fue que su gobierno no tolerará la crítica y que buscaría ejercer presión sobre los medios para que despidan a quienes cuestionan al régimen.
Sin embargo, el columnista sostiene que las “listas negras” vinculadas con López Obrador y ahora con Claudia Sheinbaum tienen antecedentes de por lo menos 20 años, desde que Andrés Manuel López Obrador buscó por primera vez llegar a la Presidencia.
Sí, desde 2006 y hasta hoy, afirma, la persecución contra críticos ha sido pública y no pocos de quienes ahora se escandalizan habrían guardado silencio durante años.
Por ejemplo, en los meses previos a las elecciones presidenciales de 2006, 2012 y 2018, el columnista Federico Arreola publicó, según Alemán, listas de periodistas y articulistas “buenos” y “malos”, dependiendo de su postura frente a López Obrador.
Los primeros, de acuerdo con el autor, eran quienes respaldaban a AMLO.
Alemán también acusa a Arreola y al fallecido escritor Carlos Monsiváis de haber buscado durante años a directores y propietarios de medios para solicitar el despido de críticos de López Obrador.
El columnista recuerda que el 23 de octubre de 2020, en su espacio Itinerario Político, publicó el texto Lista negra, para satanizar a críticos, en el que denunció lo que entonces consideró una conducta autoritaria del gobierno de López Obrador.
En aquella columna escribió:
A partir de ahí, Alemán comparó las listas de críticos con prácticas utilizadas en distintos regímenes autoritarios y recordó episodios como el macartismo en Estados Unidos, el fascismo italiano, el nazismo alemán, el franquismo español y la dictadura de Augusto Pinochet en Chile.
El argumento central de aquella columna era que la exhibición pública de periodistas y opositores podía utilizarse como mecanismo de intimidación.
Un año después, el 27 de octubre de 2021, Alemán retomó el tema con otra entrega titulada AMLO insiste en su lista negra.
Entonces sostuvo:
También cuestionó que desde las conferencias matutinas se exhibiera a periodistas, articulistas e intelectuales críticos y señaló que esa práctica podía ponerlos en riesgo.
El 1 de diciembre de 2022, el columnista volvió sobre el tema con La lista: AMLO espía y persigue a críticos, donde aseguró que el gobierno federal espiaba, perseguía y amenazaba a sus críticos.
Como ejemplo, recordó la reacción presidencial después de la manifestación ciudadana en defensa del INE realizada en noviembre de ese año y cuestionó el señalamiento público de políticos y ciudadanos que participaron en ella.
Alemán también sostiene que desde 2006 hubo intentos por identificar y desacreditar a periodistas críticos de López Obrador.
En ese contexto, menciona nuevamente a Federico Arreola y al fallecido escritor Carlos Monsiváis.
Para respaldar su versión, cita un texto publicado por Martín Moreno-Durán el 23 de septiembre de 2020 en Sin Embargo, en el que se relata un supuesto episodio ocurrido en 2008 entre Monsiváis, el entonces propietario de El Universal, Juan Francisco Ealy Ortiz, y el propio Alemán.
Según la versión citada por Moreno-Durán, Monsiváis habría solicitado a Ealy Ortiz retirar la columna de Alemán debido a sus críticas contra López Obrador.
Ealy Ortiz, de acuerdo con ese relato, no habría atendido la petición y Alemán continuó publicando su columna.
El autor sostiene que los intentos por presionar a medios y periodistas críticos continuaron durante los siguientes años.
También afirma que en 2018 se emprendió una campaña digital en su contra que habría contribuido a cerrar espacios para su trabajo periodístico.
Alemán concluye que las “listas negras” no son un fenómeno nuevo y que, desde su perspectiva, quienes hoy denuncian la exhibición de periodistas durante el gobierno de Claudia Sheinbaum debieron hacerlo también durante los gobiernos de López Obrador.
Su conclusión es directa: