Crisis de abasto en compras de salud se extiende de Birmex a la Sanidad Militar
Teresa Gil
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Muchas cosas se sacarán de la segunda vuelta que conservó en la presidencia a Lula da Silva, en Brasil. Sobre todo, se menciona lo dispareja que encontrará la concentración derechista que se ha dado en los últimos tiempos, más en el espacio legislativo.
Pero aparece en las redes un enorme mapa latinoamericano en el que el tono rojo de la izquierda sobrepasa en algo al azul de la derecha y la ultraderecha, por su enorme tamaño. Brasil es la mayoría en espacio, con la inclusión de Uruguay y una Venezuela que quizá se pone por su pueblo, y no por su gobierno.
Resto que aparte, en Norteamérica está México; en Centroamérica, Nicaragua, y ahí cerca, en el Caribe, Cuba, entre otros.
Y vienen los recuerdos generosos de la multitud de personajes que, desde Europa sobre todo, se hicieron presentes públicamente para apoyar al brasileño. Y entre muchos estaban Javier Bardem, Juliette Binoche, Pedro Sánchez, José Luis Rodríguez Zapatero, Guillermo del Toro y Pedro Almodóvar.
De los mencionados, alguna vez en esta columna recuerdo la ocasión, en 1993, que fui a buscar a Almodóvar para una entrevista. Un día antes había entrevistado a Joaquín Sabina, que estaba fascinado con José Alfredo Jiménez.
Llegué a la empresa El Deseo, donde filmaba Kika, pero Pedro no pudo darme la entrevista porque estaba en pleno trabajo. Sin embargo, se dio una rápida vuelta y me entregó un grueso libro que ya he comentado que estaba, ¡en francés!
Pero eso sí, recogía todo lo que se había escrito y era por eso muy grueso, de su famosa película Mujeres al borde de un ataque de nervios. Aparte, me dio un impreso del filme Tacones lejanos, que enmarqué y conservo.
El interés, tiempo después, se centró en el libro La flor de mi secreto (Plaza & Janés Editorial, 1995), que le atribuían, pero es de Dorothy Parker. Almodóvar hizo el guion y la película.
El filme La flor de mi secreto se refiere al caso, que es muy común, de autores que esconden su nombre real y usan seudónimo. Se trata de una mujer que tenía ese punto de vista.
Suele escribir novelas románticas que no quiere que nadie se las atribuya y usa como seudónimo Amanda Gris. Pero es robada y sometida a chantaje y explotada por un amante casual que descubre el secreto, y hasta por el hijo de su sirvienta, que le roba una obra, la registra como suya y se hace rico.
El filme no tuvo gran impacto, mucho menos que el filme mencionado arriba, y tampoco de otras de fama como Carne trémula, Matador, Átame, Tacones lejanos y Todo sobre mi madre.
Almodóvar es uno de los grandes creadores españoles y es persona comprometida. Lo vimos ahora, encabezando con otros el apoyo a Lula, que se cumplió con el triunfo del brasileño.





