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SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 4 de octubre de 2026.- La reducción de la jornada laboral comenzará a sentirse de manera concreta a partir del 1 de enero de 2027, cuando las personas trabajadoras del sector privado deberán pasar de una jornada máxima de 48 a 46 horas semanales, sin que esto implique una reducción en salarios o prestaciones.
Aunque la reforma constitucional y los cambios a la Ley Federal del Trabajo ya fueron publicados este año, la disminución será gradual y se aplicará por etapas.
El calendario establece que durante 2026 la jornada se mantiene en 48 horas semanales; a partir de 2027 bajará a 46, en 2028 será de 44, en 2029 de 42 y finalmente llegará a 40 horas semanales en 2030.
Eso significa que, dentro de aproximadamente tres meses, los patrones deberán reorganizar los horarios de trabajo para cumplir con el primer recorte.
La distribución de esas horas podrá acordarse entre trabajadores y empleadores, por lo que la reducción no necesariamente significa que todas las personas tendrán exactamente el mismo horario diario. La reforma establece una jornada ordinaria máxima de 40 horas semanales como objetivo final y permite su distribución conforme a los acuerdos laborales y los límites establecidos en la ley.
Uno de los puntos centrales de la reforma es que el salario no podrá disminuir como consecuencia de la reducción de la jornada. La propia disposición constitucional establece que el cambio no implicará reducción de sueldos, salarios ni prestaciones.
También cambiarán las reglas relacionadas con el tiempo extraordinario. La nueva legislación contempla que las horas adicionales sean reguladas de manera gradual y establece límites para evitar que la reducción de la jornada ordinaria termine compensándose con jornadas excesivamente largas.
Además, las personas menores de 18 años no podrán realizar trabajo extraordinario, de acuerdo con la reforma constitucional y los cambios aprobados a la Ley Federal del Trabajo.
Otro cambio relevante comenzará a aplicarse en 2027: los patrones deberán contar con un registro electrónico de la jornada laboral, incluyendo la hora de inicio y terminación de cada persona trabajadora, conforme a las disposiciones que emita la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.
Así, el primer paso de la reforma no será llegar de inmediato a las 40 horas, sino reducir dos horas la jornada semanal a partir de enero próximo y continuar con recortes anuales hasta alcanzar el nuevo límite en 2030.
Para quienes actualmente trabajan 48 horas a la semana, el cambio de 2027 será el primero que deberán observar directamente sus centros laborales.
Reproducción autorizada citando la fuente: Quadratín SLP
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