¡Se agiganta la armenia Charaeva y derriba a la número 1 del planeta!
No me gusta el futbol. Nunca me ha gustado. Sin embargo, negar su importancia sería cerrar los ojos ante uno de los fenómenos culturales, políticos y mediáticos más influyentes de nuestro tiempo. En 2026, ese fenómeno tendrá como escenario a México, junto con Estados Unidos y Canadá, cuando se celebre la Copa Mundial de la FIFA.
Este Mundial será excepcional no solo por su carácter trinacional, sino porque participarán 48 selecciones, más que en cualquier edición anterior, y se disputarán 104 partidos, de acuerdo con datos oficiales de la FIFA.
La historia registra que México fue sede por primera vez en 1970, del 31 de mayo al 21 de junio, y posteriormente volvió a albergar el torneo en 1986. Con ello, México se convertirá en el primer país en la historia en ser sede de tres Copas del Mundo, razón suficiente para detenernos a reflexionar sobre este fenómeno deportivo, social y cultural.
Mi perspectiva sobre el futbol cambió gracias al cine. Una película que amplió mi mirada fue El milagro de Berna (Das Wunder von Bern, 2003), que narra el Mundial de 1954 celebrado en Suiza, pocos años después de la Segunda Guerra Mundial. En ese torneo, Alemania Occidental, país derrotado en la guerra, obtuvo una inesperada victoria futbolística que tuvo un profundo impacto simbólico y emocional en su población.
El filme muestra, además, una historia íntima: la de un padre excombatiente que regresa a casa tras años de ausencia y logra reconstruir el vínculo con su hijo a través del futbol. Como dato histórico relevante, en ese Mundial se popularizaron por primera vez los zapatos con tacos intercambiables, innovación atribuida a Adidas, lo que influyó en el desarrollo del juego.
Otra película imprescindible es Offside (Jafar Panahi, 2006), que aborda la desigualdad de género en Irán. En ella, un grupo de jóvenes iraníes intenta ingresar, disfrazadas de hombres, a un partido de su selección contra Japón, ya que a las mujeres se les tenía prohibido asistir a los estadios. El filme denuncia, con sensibilidad e ironía, esta forma de exclusión.
Este tema cobra especial relevancia si se considera que, el 10 de octubre de 2019, por primera vez en décadas, mujeres iraníes pudieron ingresar legalmente al Estadio Azadi, en Teherán, para presenciar el partido Irán vs. Camboya, correspondiente a las eliminatorias asiáticas rumbo al Mundial de Qatar 2022. Aunque no se trató de un partido de fase final de la Copa del Mundo, el hecho fue considerado histórico y marcó un avance simbólico en el acceso de las mujeres al futbol en Irán.
En el ámbito literario destaca Juan Villoro, aficionado declarado al futbol, quien reflexiona sobre este deporte en su libro Dios es redondo, donde lo presenta como una experiencia estética, emocional y narrativa. Recomiendo tanto el visionado de estas películas como la lectura de esta obra.
Conviene recordar que en el español de México se escribe futbol sin acento, y que existe toda una terminología especializada para nombrar sus jugadas, posiciones y estrategias, lo que confirma que el futbol también es lenguaje.
En el libro La TV no es como la pintan, Ana Meléndez Crespo (Trillas) cita al entonces secretario general de la FIFA, Joseph “Sepp” Blatter, quien afirmaba:
“El futbol es un deporte de equipo. Todo mundo puede participar… las reglas del juego son fantásticamente simples… es un deporte de combate. El adversario debe rendir más goles que el equipo propio, pero hay que saber perder con dignidad… el futbol constituye una dramaturgia. Debe divertir antes del juego, en el juego y después del juego”.
La autora advierte que se puede seguir disfrutando del futbol profesional televisado, siempre y cuando no sustituya la experiencia directa de la práctica deportiva, pues hacerlo implica caer ingenuamente en la lógica del espectáculo.
Aquí aparece una contradicción evidente: mientras el futbol promueve valores como la actividad física, el trabajo en equipo y la salud, gran parte de su publicidad incentiva el consumo de comida ultraprocesada, bebidas azucaradas y alcohol, mensajes que chocan con el discurso de una vida sana.
Desde la educación, este escenario ofrece una oportunidad valiosa para la reflexión crítica. El futbol puede ser un punto de partida para analizar la influencia de los medios, la construcción de identidades, la desigualdad de género, el consumo acrítico y la relación entre deporte, mercado y poder. Más que promover aficiones, la escuela puede y debe formar miradas conscientes que distingan entre el juego, el espectáculo y los intereses que lo atraviesan.
Finalmente, es importante destacar que muchas instituciones de educación superior cuentan hoy con selecciones de futbol femenil integradas por jugadoras de alto nivel, lo que demuestra que el deporte también puede ser un espacio de inclusión, profesionalización y transformación social.
Referencias
FIFA. (2019). Iran vs. Cambodia: Asian Qualifiers for the FIFA World Cup Qatar 2022™. Fédération Internationale de Football Association.
FIFA. (2024). FIFA World Cup 2026™: Competition format and key facts. Fédération Internationale de Football Association.
Meléndez Crespo, A. (2001). La TV no es como la pintan. Trillas.
Panahi, J. (Director). (2006). Offside [Película]. Irán.
Villoro, J. (2006). Dios es redondo. Anagrama.
Wortmann, S. (Director). (2003). El Milagro de Berna [Película]. Alemania.




