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SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 30 de diciembre de 2018.- Para los católicos es tradición que el día 24 de diciembre por la noche se acuesta al Niño Dios en el nacimiento y el día 6 de enero se le arropa con un conjunto denominado ropón y los locales del mercado Hidalgo que se dedican al giro artesanal, ya exponen los mejores diseños a sus clientes.
Martín Segura Badillo y su esposa comenzaron el 28 de diciembre con la venta de ropones, sábanas y almohadas para los nacimientos, en espera de que esta víspera -que termina el dos de febrero con el día de la candelaria- sea mejor que el año pasado cuando no registraron grandes ventas.
Los ropones los elabora la esposa de Martín, quien aprendió desde que era una niña y es ella quien se encarga de hacer cada prenda: zapatos, gorrito, calzón e incluso el blusón que se le ponen al niño.
Pese a la dedicación en este oficio, Martín adjudica la baja en las ventas a que la tradición está muriendo poco a poco en los potosinos de la capital, pues sus clientes actuales suelen ser personas que vienen de los municipios de Santa María, Villa de Reyes, Jesús María y hasta de Estados Unidos, “pero del mero San Luis ya no y no sabemos a qué se deba, si a que no acuesten sus niños ni los levanten, antes nos compraban niños, sábanas, ropita, el nacimiento completo y ahora tenemos todo el amontonadero porque no se vende”, relató.
Esta situación ha provocado que de cien vestuarios que se hacían normalmente, ahora sólo se fabriquen 30, para así evitar pérdidas. Además, Martín aprovechó para invitar a los potosinos a que visiten los mercados y mantengan vivas las tradiciones de las fiestas navideñas.