Advierten riesgo de incendio por residuos en tanques de gas
SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 12 de diciembre de 2025.- En México, el uso de fuegos artificiales forma parte del calendario festivo desde la época colonial. La pólvora llegó al territorio procedente de las tradiciones chinas difundidas por Europa y adoptadas en la Nueva España.
Investigaciones culturales señalan que el ruido y la luz fueron incorporados a las celebraciones religiosas para llamar la atención y marcar momentos ceremoniales. Esa integración consolidó la pirotecnia como parte central de las fiestas patronales.
Los cohetes también funcionan como un lenguaje ritual que expresa devoción y refuerza identidad en un espectáculo que combina prácticas indígenas relacionadas con el fuego y elementos católicos heredados del periodo colonial.


Dos fechas concentran el mayor uso de pirotecnia: el 12 de diciembre, día de la Virgen de Guadalupe, y el 31 de diciembre, en la transición de Año Nuevo. Los castillos, peregrinaciones y celebraciones comunitarias generan mayor presencia de artefactos explosivos en espacios públicos.
Además de su simbolismo, los factores sociales y económicos influyen en su expansión.
Durante diciembre aumenta la venta de cohetes y su disponibilidad en puntos informales, lo que facilita su uso sin supervisión.
A nivel nacional, reportes de autoridades y medios de comunicación muestran un incremento sostenido de accidentes por pirotecnia en los últimos años.

Bases de CENAPRED y de la Secretaría de Salud registran picos recurrentes. En recuentos difundidos por medios, se estima que en 2023 ocurrieron cerca de 147 accidentes, mientras que en 2022 fueron alrededor de 117 donde según autoridades, las víctimas son menores de edad.
Las lesiones más comunes incluyen quemaduras de primer, segundo y tercer grado.
Asimismo, se reportan amputaciones, daños oculares, pérdida auditiva y explosiones en viviendas por almacenaje inadecuado.
Hay efectos indirectos sobre mascotas, personas con enfermedades respiratorias y grupos vulnerables expuestos al humo o al ruido intenso y los residuos representan riesgo ambiental en zonas urbanas.
En San Luis Potosí existen registros de incendios, explosiones y personas lesionadas en temporadas decembrinas recientes. Informes de bomberos y recuentos hospitalarios han documentado incidentes como incendios en viviendas y jóvenes que perdieron dedos por detonaciones.
En temporadas invernales anteriores, datos estatales reportaron decenas de lesionados por quemaduras y traumatismos asociados al uso de pirotecnia. Estos registros muestran que el problema se mantiene año con año.
Pese a todo, existe la percepción de bajo riesgo, la costumbre y la presión social que influyen en el uso de cohetes durante celebraciones multitudinarias; además, la falta de regulación y la venta informal facilitan el acceso a artefactos peligrosos.
Autoridades y bomberos recomiendan evitar la manipulación de pirotecnia y recuerdan que estar cerca de estos artefactos puede provocar quemaduras, lesiones auditivas y oculares, además de complicar la evacuación en espacios con aglomeraciones.
Reproducción autorizada citando la fuente: Quadratín SLP
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