Pide Sedeco a gobiernos atender reclamos de transportistas de carga
SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 18 de enero de 2026.- La tradición de levantar al Niño Dios continúa profundamente arraigada en San Luis Potosí y cada inicio de año se convierte no sólo en una expresión de fe, sino también en un impulso para la economía local, particularmente para los comercios dedicados a la confección y venta de vestiditos religiosos.
En mercados tradicionales y corredores comerciales de la zona metropolitana (incluyendo la capital potosina, Soledad de Graciano Sánchez y Villa de Pozos) decenas de negocios ofrecen una amplia variedad de atuendos para el Niño Dios, los cuales se preparan con semanas de anticipación ante la alta demanda que se registra entre enero y febrero.
Comerciantes potosinos señalan que los precios varían de acuerdo con el tamaño de la imagen, el tipo de tela y el nivel de detalle del bordado.

Los modelos más sencillos, elaborados con telas básicas, pueden encontrarse desde los 150 o 200 pesos, mientras que los trajes confeccionados con encajes, bordados artesanales o telas especiales alcanzan precios que van arriba de los 600, especialmente aquellos que representan advocaciones religiosas específicas.


Además de los diseños tradicionales como el Niño de las Palomas o el Niño Doctor, cada año se incorporan nuevas vestimentas que responden a la devoción particular de las familias, quienes suelen elegir el traje como una forma de agradecimiento o petición.
La costumbre de levantar al Niño Dios tiene su origen en la tradición católica que marca el cierre del ciclo navideño el 2 de febrero, Día de la Candelaria. En esta fecha, las familias presentan al Niño Dios ya vestido, simbolizando su presentación en el templo y reafirmando el compromiso espiritual adquirido durante las celebraciones decembrinas.
En San Luis Potosí, esta práctica se mantiene vigente y se transmite de generación en generación, convirtiéndose en un elemento cultural que combina fe, identidad y economía local.
Para muchos comerciantes, esta temporada representa uno de los periodos más importantes del año, mientras que para las familias potosinas es una expresión viva de sus creencias y tradiciones.
Reproducción autorizada citando la fuente: Quadratín SLP
Síguenos en: Facebook | WhatsApp | X | Instagram | YouTube





