SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 9 de diciembre de 2018.- El Santuario del Desierto de Nuestra Señora de Guadalupe es una edificación con 283 años de antigüedad, ubicada en la comunidad de Capulines y localizada a unos 10 kilómetros de la capital.

En sus inicios fue una sencilla ermita construida a orillas del desierto potosino en el año 1613, por el padre Juan Barragán, bajo la advocación de San Juan Bautista.

Después de 122 años se convirtió en un destino de peregrinaciones y en 1735 fue construido el Santuario, una edificación mayor a la ermita; en diferentes ocasiones fue interrumpida la edificación del santuario, hasta que por fin concluyó en 1755.

El Santuario del Desierto es de un estilo arquitectónico que refleja estéticamente similitudes de aquella época con templos de la capital potosina, como la capilla de Aránzazu y la iglesia del Carmen, donde se asentaron los monjes franciscanos y los carmelitas descalzos, respectivamente.

Durante los últimos 9 años el exrector del Santuario, Jorge Aguilar, mantuvo en buenas condiciones el templo en lo que respecta a la pintura interior y fachada.

Por orden del arzobispo Jesús Carlos Cabrero Romero, el nuevo rector del Santuario, el padre Felipe de Jesús Martínez Navarro, proyecta trabajos estéticos en la parte exterior, donde parte del atrio aun es de terracería.

Con apoyo de los fieles devotos de la guadalupana, que visitan el Santuario durante este domingo y hasta el próximo 12 de diciembre, el nuevo encargado pretende hacer una colecta para solventar los trabajos de construcción de una explanada de adoquín en el atrio y una capilla de oración en la parte interna del área de dormitorios de los sacerdotes que acuden a la reunión mensual del decanato.