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SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 6 de agosto de 2026.- La autorización de pruebas piloto para la aplicación de fracturación hidráulica (fracking) en proyectos de extracción de hidrocarburos en Tamaulipas y Coahuila reavivó la preocupación de organizaciones sociales, ambientalistas y comunidades indígenas, quienes consideran que la medida contradice el compromiso asumido por los gobiernos federales de no utilizar esta técnica.
De acuerdo con la información vertida, las pruebas comenzarían durante septiembre, luego de que una comisión de especialistas entregara a Petróleos Mexicanos (Pemex) y al Gobierno federal un informe en el que concluye que la aplicación de nuevas técnicas de perforación consideradas “más amigables con el medio ambiente” no representaría riesgos para los ecosistemas, comunidades rurales ni implicaría un consumo excesivo de agua.
No obstante, colectivos opositores al fracking sostienen que sus planteamientos y las movilizaciones realizadas durante los últimos años no fueron considerados en la toma de decisiones. A su juicio, el Gobierno federal mantuvo sin cambios la estrategia energética de Pemex para incrementar la producción de gas y petróleo.
Los defensores de esta postura argumentan que el país enfrenta un desafío en materia de soberanía energética. Según los datos difundidos, México produce alrededor de 4 mil 869 millones de pies cúbicos de gas natural y un millón 668 mil barriles de petróleo diarios, mientras que la demanda nacional alcanza entre 1.1 y 1.2 millones de barriles diarios de combustibles refinados y cerca de 9.1 mil millones de pies cúbicos de gas.
Frente a este escenario, autoridades comunitarias, Contralorías Autónomas del Agua, académicos, investigadores y organizaciones ambientalistas expresaron su preocupación de que, una vez concluidas las pruebas piloto, la técnica pueda extenderse a otras regiones del país, entre ellas la Huasteca Potosina.
El fracking consiste en la inyección a alta presión de grandes volúmenes de agua mezclada con arena y aditivos químicos para fracturar formaciones rocosas profundas y liberar gas o petróleo. Su utilización ha generado un amplio debate internacional debido a los posibles impactos ambientales, particularmente sobre la disponibilidad y calidad del agua.
Reproducción autorizada citando la fuente: Quadratín SLP
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