SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 21 de enero 2021.- El director de la Unidad de Medicina Familiar (UMF) No. 51 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en San Luis Potosí, Ángel Monroy Granados, indicó que durante la época invernal es importante vigilar especialmente el consumo de agua simple en las personas mayores y menores de edad, para evitar un cuadro de deshidratación.

Lo anterior porque en la temporada de frío la gente piensa que por el hecho de que no presenta sudoración no puede deshidratarse, lo cual es erróneo, ya que con las bajas temperaturas se acelera el proceso de diuresis, que provoca que las personas acudan con mayor frecuencia al baño y a través de ese proceso se pierdan los líquidos.

Refirió que también es común que las personas, al no sentir calor, no tengan el reflejo de la sed, por lo que prestan poca importancia a la hidratación y esto constituye un riesgo sobre todo para las personas mayores, quienes deben mantener una hidratación constante con el consumo de dos litros de agua al día.

El doctor Monroy recalcó que en el caso de las y los menores de edad, es igual de importante el consumo de agua simple, con la vigilancia de madres y padres de familia o su cuidador primario, ya que la pérdida de líquidos también constituye un riesgo de deshidratación para este grupo de edad.

Puntualizó que la deshidratación tiene varias etapas, y es muy importante detectar síntomas como: cansancio, fatiga, dolor de cabeza, falta de concentración, que pueden ser síntomas de algo leve o moderado, que probablemente pueda resolverse con el consumo de líquidos como suero oral.

Señaló que en un nivel severo, es decir una etapa avanzada, de deshidratación, pueden presentarse síntomas como: calambres, ojos hundidos, mucosas secas, así como alteraciones del ritmo cardiaco y presión arterial, lo cual implica la probabilidad de tener un manejo de tipo hospitalario de la persona.

Finalmente, el doctor Monroy Granados invitó a las personas a mantenerse hidratadas, y en caso de presentar alguno de los síntomas acudir de inmediato a su Unidad de Medicina Familiar, para que se proporcione el tratamiento adecuado por parte del personal médico.