Mujeres impulsan recuperación del ñandú en la Patagonia chilena
CIUDAD DE MÉXICO, 26 de agosto de 2026.- Las mujeres en México destinan 21.5 horas más por semana que los hombres al trabajo doméstico, de cuidados y voluntario no remunerado, una diferencia que también influye en la forma en que eligen sus empleos.
De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo (ENUT) 2024 del INEGI), las mujeres dedican 39.7 horas semanales a estas actividades, frente a 18.2 horas de los hombres.
Esta brecha también se refleja en las preferencias laborales. El estudio La Experiencia Laboral 2026 en México, elaborado por WeWork y Michael Page, señala que 38.27% de las mujeres considera los cuidados personales y familiares una prioridad al elegir su esquema laboral, frente a 25.9% de los hombres.
La diferencia es de 12.37 puntos porcentuales, lo que muestra que las responsabilidades fuera del trabajo remunerado tienen un peso distinto al momento de decidir cómo y dónde trabajar.
El estudio plantea que los esquemas flexibles pueden facilitar la conciliación entre la vida personal y profesional, aunque advierte que la flexibilidad por sí sola no elimina las desigualdades si no está acompañada de condiciones de corresponsabilidad entre mujeres y hombres.
El tema cobra relevancia en un mercado laboral donde la participación femenina en México se mantiene alrededor de 50%, de acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Además, el Global Gender Gap Report 2025 del Foro Económico Mundial ubicó a México en el lugar 23 a nivel mundial en materia de brecha de género, con 77.6% de la brecha general cerrada.
Sin embargo, en el componente de Participación y Oportunidades Económicas, México registra 60.9% de paridad, por debajo del promedio de 65.6% de América Latina y el Caribe.
Los datos colocan el debate laboral más allá del salario: el tiempo destinado al cuidado y las tareas no remuneradas también condiciona las decisiones profesionales de las mujeres y plantea la necesidad de esquemas que permitan combinar empleo, vida personal y responsabilidades familiares.




