SAN LUIS POTOSI, SLP., 30 de enero 2020.- Con una evidente molestia es como salió el secretario de Seguridad Pública del Estado, Jaime Ernesto Pineda Arteaga, de la oficinas del gobernador Juan Manuel Carreras López en Palacio de Gobierno, al grado que se escuchó un portazo.

El funcionario acudió a temprana hora a discutir temas relacionados con el aumento salarial que se había prometido a los ministerios públicos, custodios y policías preventivos, ya que a más de un año, no se refleja en sus depósitos y le reclamaron al mandatario en una protesta en Casa de Gobierno la noche del pasado martes.

Con mirada seria, el hombre responsable de la seguridad de los potosinos, muy cuestionada desde hace un tiempo, se negó a hablar con los reporteros presentes en el lugar, dejando en claro que él ya no daba entrevistas y que para eso estaba el departamento de Comunicación Social, para atender a la prensa mediante comunicados oficiales.

Con declaraciones como “en San Luis no hay lugar seguro”, “No estamos como en otros estados” y “Son hechos aislados”, es como Pineda se ha metido en controversias públicas.

Si bien se intentó obtener alguna declaración de su parte, Pineda se mantuvo firme y reiteró que no volverá a brindar declaraciones públicas.

Esto se da en medio de una ola de asesinatos que han ocurrido en la zona metropolitana y algunos municipios del interior del estado, alrededor de 10.

Cuestionado sobre si removerá a Pineda, el gobernador Carreras dijo que cuando haya algún movimiento en su Gabinete lo dará a conocer.