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SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 11 de octubre de 2026.- La fumigación agrícola con drones comienza a consolidarse como una alternativa a los métodos tradicionales en México. Solo en Puebla se atendieron 4 mil 593 hectáreas con 49 drones durante 2025, de acuerdo con cifras oficiales, mientras que en San Luis Potosí esta tecnología ya se utiliza para combatir plagas en zonas de cultivo.
A diferencia de las bombas de mochila, los drones permiten programar recorridos y aplicar productos desde el aire, sin que los trabajadores tengan que desplazarse entre las plantas. Esto puede reducir tiempos de trabajo, facilitar la atención de terrenos difíciles y disminuir la exposición directa a agroquímicos.
El Gobierno de Oaxaca, por ejemplo, incorporó en 2024 un dron agrícola con capacidad de 40 litros, diseñado para fumigar entre 30 y 40 hectáreas por día, incluso en terrenos con pendientes o de difícil acceso.
En Puebla, la tecnología forma parte de un programa público de mecanización agrícola. Además de las hectáreas atendidas durante 2025, la administración estatal reportó en septiembre de 2026 una disponibilidad de 78 drones para distintas labores del campo.

En San Luis Potosí también existen antecedentes oficiales de su utilización. La Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Recursos Hidráulicos (Sedarh) informó que, durante las acciones contra la langosta centroamericana, se emplearon drones y bombas aspersoras en áreas agrícolas de Santa Catarina y Tamasopo, como parte de un operativo regional anunciado a finales de septiembre.
La tecnología también permite realizar aplicaciones localizadas y trabajar en superficies donde la maquinaria convencional enfrenta dificultades. Sin embargo, su uso no garantiza por sí solo mejores resultados ni un menor consumo de plaguicidas, pues la eficacia depende del cultivo, la calibración, el clima y las dosis empleadas.
Además, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) establece requisitos de certificación para los servicios de aplicación aérea de plaguicidas, incluidos los realizados mediante drones.
Aunque otros estados ya reportan superficies atendidas y equipos disponibles, en San Luis Potosí todavía no se cuenta con una cifra pública identificada sobre el total de hectáreas fumigadas mediante esta tecnología, un dato necesario para medir su alcance en la producción agrícola local.




