SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 11 de julio 2020.- Para David Pedroza Castro, joven potosino, la pasión por lo que realiza lo llevó a cumplir sus sueños: trabajar para la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Estudió la licenciatura en Periodismo y Medios de Información en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey y después concluyó una maestría de dos años en Estudios en Globalización y Relaciones Internacionales en la Universidad de Lund, en Suecia.

David relata a Quadratín SLP cómo fue que llegó a las oficinas de la ONU.

“Entré a trabajar en mayo del año pasado, pero ya había estado antes, en el verano de 2011; llegué como practicante mientras estaba realizando mis estudios de maestría en Suecia. Ahí estuve haciendo prácticas profesionales y después comencé a trabajar como profesionista. Estuve ahí hasta noviembre de 2013”, comentó.

Después de eso se trasladó a la ciudad de Washington donde estuvo trabajando en el Fondo Monetario Internacional (FMI) , en donde le llamaron para regresar a trabajar a la ONU; “y cuando estaba ahí se comunicaron conmigo de la ONU y me invitaron a formar parte del equipo del Secretario General en mayo de 2019”.

Desde pequeño -comentó Pedroza-, “siempre me llamó la atención el periodismo y los asuntos internacionales, entonces la ONU era un lugar donde podría trabajar, pero la verdad nunca creí que fuera a volverse realidad, porque no conocía a nadie que estuviera trabajando en la Organización, nadie de mis conocidos está ahí, entonces era más que nada una aspiración, un sueño, un deseo”.

Sin embargo, la oportunidad le llegó en un verano, entre su primer y segundo año de maestría, pues tenía que realizar sus prácticas profesionales para aprovechar esa estación del año, haciendo algo. “Así fue como obtuve el interés de realizar una práctica profesional”, recordó.

“Después, alguien me comentó que había posibilidad de realizar prácticas en la ONU y yo me metí a la página de internet y había una convocatoria abierta; mandé mi solicitud como cualquier persona, me acuerdo que era el último día, el día que cerraba la convocatoria para las prácticas, y no pensé más en eso”, narró el joven.

¡SORPRESA!

David Pedroza se olvidó del asunto hasta que semanas después  recibió un correo electrónico en donde le informaban que había sido aceptado para realizar prácticas profesionales, en la oficina del vocero del secretario general de la ONU.

Esto le provocó mucha emoción y no se la creía porque “para mí era un poco distante, no era parte de mi realidad y no conocía a nadie; entonces, cuando me dieron esa oportunidad, cuando recibí la buena noticia me dio mucha emoción e inmediatamente traté de buscar dinero para un boleto de avión, dónde poder quedarme durante el verano, pues cuando eres estudiante vas con un presupuesto como tal”.

Afortunadamente contaba con el dinero de la beca que tenía en Suecia y que le permitió adquirir su boleto de avión e instalarse en la “gran manzana” de Nueva York, y aún con emoción relata cuando llego por vez primera a las oficinas de Naciones Unidas.

“Entras a las oficinas de la ONU sabiendo que vas a estar trabajando ahí aunque sea como practicante y por poco tiempo, pero a cualquier persona le puede resultar emocionante, ya que es un edificio icónico que todo el mundo conoce por las noticias o la televisión”, dijo el joven.

Y aquí primero realizó sus prácticas y después empezó a trabajar con un salario.

AL FMI Y DE NUEVO LA ONU

Enseguida se fue a Washington cinco años y medio donde trabajó en el FMI y luego le volvieron a llamar de la ONU.

“Y me invitaron a ser parte del equipo del secretario general ya como profesionista. Ahora mi trabajo es hacer estrategias de comunicación digital y redes sociales para el secretario general”, explicó David.

Y dice que es muy importante que lo que uno haga, sea con mucho interés y mucha pasión.

“Creo que si a lo que te dedicas es algo que te apasiona, le vas a dedicar más tiempo, lo vas a hacer con más gusto y lo vas a hacer mejor; es muy importante ponerle pasión y dedicación, también hay que dedicarle tiempo a las cosas. Y, por último, cuando hay una oportunidad ¡tómala!”, aconsejó el potosino.