El 55% de personas con mala salud mental no se atienden por altos costos
SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 23 de diciembre de 2025.- El entorno en el que viven las personas tiene una influencia directa y profunda en su estado de salud, aunque en muchos casos ese impacto pasa desapercibido. Enfermedades crónicas, muertes prematuras y una menor calidad de vida están estrechamente relacionadas con factores ambientales que van más allá de la contaminación del aire o del agua.
La jefa del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), doctora Aldanely Padrón Salas, advierte que el ambiente incluye también las condiciones sociales y físicas del espacio cotidiano: desde la vegetación disponible, el clima y la infraestructura urbana, hasta la posibilidad de caminar con seguridad, realizar actividad física o convivir sin temor. Estos elementos, en conjunto, determinan si una comunidad puede desarrollarse de manera sana y productiva.
Ignorar el deterioro ambiental, señalan, genera consecuencias costosas y acumulativas. Por un lado, aumenta la carga sobre los sistemas de salud debido a enfermedades prevenibles; por otro, obliga a destinar recursos adicionales para remediar daños que pudieron evitarse con planeación y prevención. El resultado es una población más enferma, con menos oportunidades de bienestar.
El problema tampoco se limita a contaminantes físicos. Factores sociales como los llamados ambientes obesogénicos —que favorecen el sedentarismo y el consumo poco saludable—, así como contextos marcados por la violencia, también forman parte de un entorno que afecta la salud colectiva.
Ante este panorama, especialistas llaman a fortalecer una conciencia comunitaria que supere la visión individualista. El ambiente no es un asunto privado, sino un bien compartido: las decisiones cotidianas impactan no solo a quien las toma, sino a familiares, vecinos y futuras generaciones.
En este sentido, las nuevas generaciones muestran un creciente interés por comprender esta relación entre ambiente y salud, así como por diseñar soluciones y políticas que permitan construir entornos más seguros, equitativos y saludables. La clave, coinciden, está en reconocer que cuidar el ambiente es también cuidar la vida.
Reproducción autorizada citando la fuente: Quadratín SLP
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