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SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 16 de febrero de 2026.- La diabetes mellitus tipo 2 es una enfermedad metabólica crónica que afecta a millones de personas en el mundo y que, sin un control adecuado, puede provocar complicaciones graves como ceguera, enfermedad renal, amputaciones y padecimientos cardiovasculares.
La maestra Paulina Elizabeth Ochoa Moreno, profesora de la carrera de Ciencias de la Nutrición de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG), explicó que esta enfermedad se caracteriza por niveles elevados de glucosa en sangre (hiperglucemia crónica) debido a defectos en la secreción o acción de la insulina.
Señaló que la detección y el tratamiento oportunos son fundamentales para evitar daños progresivos en órganos como retina, riñón, nervios y vasos sanguíneos.
La ciencia ha demostrado que una alimentación adecuada, combinada con actividad física regular, puede disminuir de forma significativa el uso de medicamentos y retrasar la aparición de complicaciones, siempre que el paciente mantenga estos cambios a largo plazo.
Entre las recomendaciones principales se encuentra aumentar el consumo de verduras, ya que aportan vitaminas, minerales y fibra que ayudan a reducir la absorción de glucosa. También pueden incluirse frutas en porciones adecuadas y combinadas con proteína o frutos secos para evitar picos de azúcar en sangre.

Las leguminosas representan una buena fuente de proteína vegetal y fibra, aunque es importante moderar las cantidades por su contenido de carbohidratos. En el caso de los cereales, se recomienda optar por versiones integrales como avena, arroz integral, quinoa y tortillas de maíz, evitando dulces, galletas, pasteles y panes refinados.
Asimismo, aconsejó reducir el consumo de azúcares añadidos presentes en refrescos y jugos comerciales, priorizando agua simple o infusiones sin azúcar.
La proteína debe incluirse en las tres comidas principales para preservar la masa muscular y favorecer la saciedad. Puede obtenerse de carnes magras, pescado, pollo, huevo o cerdo, en porciones adecuadas.
Además de la alimentación, Ochoa Moreno subrayó la importancia de realizar entre 150 y 300 minutos semanales de actividad física, como caminar, trotar, nadar o ejercicios de resistencia. El ejercicio mejora la captación de glucosa por el músculo, contribuyendo al control metabólico y al fortalecimiento muscular.
Finalmente, recomendó a quienes viven con diabetes acudir con profesionales de la salud como nutriólogos, endocrinólogos y otros especialistas, a fin de recibir un tratamiento individualizado que mejore su calidad de vida.
La especialista reiteró que adoptar hábitos saludables no sólo ayuda a controlar la enfermedad, sino también a prevenir su desarrollo y mejorar el bienestar integral.
Reproducción autorizada citando la fuente: Quadratín SLP
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