Crisis de salud afecta a médicos y pacientes, advierte diputado
SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 2 de septiembre de 2026.- A más de un año de la entrada en vigor de los lineamientos que restringen la venta de alimentos y bebidas con bajo valor nutricional en las escuelas, San Luis Potosí mantiene la estrategia centrada en modificar la oferta escolar y promover hábitos saludables, aunque no existe un balance público estatal que permita medir cuántos planteles han sido sancionados o qué porcentaje cumple integralmente con las nuevas disposiciones.
Los lineamientos federales entraron en vigor el 29 de marzo de 2025 y establecieron reglas para la preparación, distribución y venta de alimentos dentro de las escuelas. También prohibieron la comercialización y publicidad de productos que no favorezcan la salud por su bajo valor nutricional.
En San Luis Potosí, la Secretaría de Educación de Gobierno del Estado (SEGE) informó en abril de 2025 que todos los establecimientos de consumo escolar estaban certificados por la COEPRIS y contaban con contratos vigentes. Además, señaló que cada plantel cuenta con un Consejo de Establecimientos de Consumo Escolar y Vida Saludable para fortalecer la supervisión.

La dependencia también precisó entonces que la estrategia tendría un enfoque preventivo y que no se revisarían los alimentos que las familias enviaran desde casa. La regulación se concentra principalmente en lo que se prepara, distribuye y vende dentro de los planteles.
La estrategia nacional Vive Saludable, Vive Feliz plantea sustituir productos con exceso de azúcares, grasas, sodio y otros componentes considerados de bajo valor nutricional por alimentos preparados, naturales y de mayor calidad nutricional.
La SEP estableció además mecanismos de capacitación para quienes venden alimentos en las escuelas y materiales con productos permitidos y no permitidos. También contempló identificar planteles con ventas fuera del horario escolar y aquellos que cuentan con máquinas expendedoras.
En el caso potosino, la SEGE aseguró desde el inicio de la aplicación que los establecimientos escolares ya contaban con certificación sanitaria y que el trabajo se extendería a las cuatro regiones del estado.
Sin embargo, la información pública disponible no presenta un corte estatal de cumplimiento después de más de 17 meses de aplicación. No se localizó un reporte oficial que detalle el número de verificaciones realizadas específicamente por la prohibición de alimentos, establecimientos sancionados, productos retirados o planteles que hayan incumplido los lineamientos.
Ese vacío impide determinar con precisión si la modificación de la oferta alimentaria ha sido uniforme entre las escuelas de la capital, Zona Media, Huasteca y Altiplano.
La regulación tampoco elimina el consumo de productos ultraprocesados fuera de las escuelas.
Los datos nacionales disponibles muestran la dimensión del reto. La ENSANUT 2018 reportó que 85.7% de niñas y niños de 5 a 11 años consumió bebidas no lácteas endulzadas, mientras que 64.6% consumió botanas, dulces y postres. Entre adolescentes de 12 a 19 años, los porcentajes fueron de 85.7% y 53.7%, respectivamente.
La propia metodología de ENSANUT clasifica entre los alimentos no recomendables para consumo cotidiano a las bebidas endulzadas, botanas, dulces y postres, cereales dulces, carnes procesadas y comida rápida, entre otros productos.
Por ello, el alcance de la regulación escolar es limitado frente al entorno alimentario que rodea a los estudiantes.
Durante 2026, el Gobierno estatal ha complementado la estrategia con acciones dirigidas a las familias.
En febrero, el DIF Estatal realizó talleres de “Loncheras Saludables” para madres y padres de familia, con recomendaciones sobre porciones y combinación de alimentos. La dependencia informó que la estrategia sería replicada en otros Centros Potosí.
También desde 2025 el DIF puso en marcha programas de alimentación escolar con frutas, verduras y menús nutritivos, además de productos provenientes de agricultores de la región.
Esto muestra que la política estatal no se limita a retirar determinados productos de las cooperativas, sino que busca modificar los hábitos alimenticios mediante oferta de alimentos, capacitación y participación de las familias.

A nivel federal, la estrategia fue mantenida como política permanente para las escuelas del país. En julio de 2026, la SEP informó que durante el ciclo escolar 2025-2026 fueron censados 10.8 millones de niñas y niños dentro de Vive Saludable, Vive Feliz y aseguró que durante ese periodo se eliminó la venta de comida chatarra en las escuelas.
Para San Luis Potosí, sin embargo, el principal dato pendiente es conocer el resultado local de la regulación: cuántos establecimientos fueron verificados, cuántos cumplieron, qué irregularidades fueron detectadas y si hubo sanciones.
Con más de un año de aplicación, la discusión ya no se limita a si existe una prohibición. El siguiente paso es determinar qué tan uniforme es su cumplimiento y si la modificación de la oferta escolar está generando cambios medibles en los hábitos alimenticios de los estudiantes potosinos.
Reproducción autorizada citando la fuente: Quadratín SLP
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