RIOVERDE, SLP., 6 de enero de 2020.- En la antigüedad, los Reyes Magos que buscaron al niño Dios en su nacimiento, no realizaban trucos o manipulaban la realidad, sino que eran eruditos en el estudio de los astros y por eso se les consideraba magos en su tiempo, señaló el párroco de Santa Catarina, Juan Carlos Carrera Rodríguez.

De acuerdo a ACI Prensa, la agencia de noticias católica, los magos de oriente estaban pendientes de las señales de las estrellas, siendo entendidos por algunos como astrólogos y por otros como astrónomos, pero lo relevante es que comprendieron el significado del acontecimiento que suponía lo que diferentes científicos identifican como conjunción de planetas, o un cometa o una estrella que Dios estaba utilizando para llamar a estos sabios de oriente.

Según estudios modernos, se sabe que fue una gran caravana la que llegó a Belén buscando a Jesús, no obstante la biblia en ninguna de sus partes menciona a Melchor, Gaspar y Baltazar, que como dicta la tradición, llevaron al niño recién nacido los regalos de incienso, mirra y oro.

¿Qué significan esos regalos?

El incienso hallaba su excelso uso en la composición del aceite santo para ungir y consagrar a los sacerdotes levitas; la mirra es símbolo de la amargura y de la unción de la purificación, mientras que el oro, el amor de Dios con el cual amamos, tanto a Él como al prójimo.

La tradicional rosca que compartimos el 6 de enero, fecha en que se cree que llegaron los Reyes Magos a ver al niño, nació en Francia como ofrenda para los pobres y simboliza la corona de Cristo que lo reconoce como rey y en como su madre lo ocultó de Herodes para que no lo matarán.