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SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 30 de septiembre de 2026.- La Huasteca potosina comenzó a entrar en tiempo de Xantolo con la tradicional Bajada de Máscaras, un ritual que se realizó la noche del martes 29 de septiembre en Ciudad Valles y que marca para distintas comunidades el comienzo del ciclo de celebraciones dedicado a los difuntos.
La ceremonia tiene lugar cada año en torno al 29 de septiembre, día de San Miguel Arcángel, cuando las comparsas vuelven a sacar las máscaras de madera que permanecieron guardadas durante meses.
No se trata simplemente de desempolvar un vestuario. En la tradición, las máscaras son limpiadas, sahumadas con copal y preparadas nuevamente para acompañar las danzas que durante las siguientes semanas llenarán de música y color las comunidades huastecas.
La Bajada de Máscaras representa así uno de los primeros momentos del calendario ritual del Xantolo. Para quienes participan en las comparsas, significa volver a poner en movimiento una tradición que se transmite entre generaciones y que forma parte de la identidad de los pueblos tének y náhuatl de la región.
En Ciudad Valles, el ritual dio paso a una temporada en la que las comparsas comienzan nuevamente sus preparativos, mientras las familias también empiezan a organizar los elementos que acompañarán las ofrendas de los próximos meses.
La tradición establece una relación simbólica entre el mundo de los vivos y el de quienes ya fallecieron. Para algunas comunidades, la fecha representa el momento en que se abre el camino para el retorno de las almas y se inicia la preparación para recibirlas durante los días centrales de Xantolo.
El significado de la ceremonia también está en los objetos que vuelven a ocupar un lugar central: las máscaras, el copal, las ofrendas, la música y la danza.
La tradición ha cobrado además mayor presencia pública en Ciudad Valles. En años recientes, algunas comparsas han llevado la Bajada de Máscaras a espacios abiertos para que habitantes y visitantes puedan conocer el ritual, aunque originalmente se realiza en los lugares donde cada agrupación tiene su sede.
Con la ceremonia del 29 de septiembre, el Xantolo ya comienza a sentirse en la Huasteca, aunque las celebraciones más intensas llegarán durante octubre y los primeros días de noviembre.
Para las comunidades que conservan esta tradición, el Xantolo no empieza cuando aparecen los altares ni únicamente durante el Día de Muertos. Comienza mucho antes, cuando las máscaras vuelven a bajar de donde permanecieron guardadas y las comparsas recuperan sus sonidos, sus personajes y sus caminos.
Ese es precisamente el sentido de la Bajada de Máscaras: abrir nuevamente un ciclo de memoria, encuentro y celebración que cada año vuelve a reunir a las familias alrededor de una de las expresiones culturales más profundas de la Huasteca potosina.





