San Luis Potosí, México a 25 de septiembre de 2026
Rapiña carretera: saqueos organizados desatan crisis para transportistas
23 de marzo de 2026
,
10:00
Quadratín
Isabel Segura/Quadratín SLP
SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 23 de marzo de 2026.- Lo que antes eran hechos aislados hoy se ha convertido en un fenómeno cada vez más organizado y recurrente: la rapiña tras accidentes carreteros está escalando a niveles alarmantes, advirtió Raúl Torres Mendoza, representante estatal de la Alianza Mexicana de Organización de Transportistas A.C. (Amotac).
De acuerdo con el dirigente, tras un percance vial, grupos de personas llegan en cuestión de minutos para saquear mercancía, incluso antes que los cuerpos de emergencia. Señaló que la situación ha evolucionado al grado de que ya existe coordinación mediante redes sociales, lo que rebasa la capacidad de reacción de las autoridades.
“Existe un accidente y ahí está la rapiña. La gente se organiza y se desplaza en camionetas desde distintas comunidades”, denunció, al subrayar que los siniestros se han convertido en oportunidades para el robo masivo.
Explicó que gran parte de los productos sustraídos, principalmente alimentos, terminan siendo comercializados en mercados, tianguis o dentro de las mismas comunidades, lo que genera un circuito irregular difícil de rastrear.
El impacto no es menor: esta práctica ha elevado los costos del sector, ya que las aseguradoras incrementan primas o limitan coberturas, argumentando el alto riesgo de saqueo en carreteras. A esto se suma que no toda la carga cuenta con seguro, especialmente productos del campo, dejando a transportistas en mayor vulnerabilidad económica.
A nivel nacional, indicó, se registran entre 70 y 80 robos diarios al transporte de carga, cifra que, combinada con la rapiña, complica aún más la recuperación de pérdidas.
Torres Mendoza también señaló que, incluso con seguros, las empresas suelen pagar menos del valor real de las unidades o mercancía, lo que deriva en conflictos legales y afectaciones financieras para los transportistas.
Ante este panorama, Amotac ha solicitado la intervención de instancias federales para reforzar la vigilancia en carreteras y frenar una práctica que, advirtió, ya dejó de ser un hecho aislado para convertirse en un problema social en expansión.
“Si no se actúa ahora, será cada vez más difícil de controlar”, concluyó.