Alargan más opciones decisiones de compra y renta en SLP
SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 9 de octubre de 2026.- Más de 155 mil hectáreas de superficie agrícola en San Luis Potosí no estaban sembradas, de acuerdo con el Censo Agropecuario 2022 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), mientras que la falta de rentabilidad, las sequías, las plagas y el relevo generacional continúan dificultando la permanencia de productores en el campo potosino, reconoció el titular de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Recursos Hidráulicos (SEDARH), Jorge Luis Díaz Salinas.
De acuerdo con el levantamiento de INEGI, San Luis Potosí contaba con 826 mil 906 hectáreas de superficie agrícola, de las cuales 671 mil 843 se encontraban sembradas. La diferencia representa alrededor de 155 mil hectáreas que no estaban sembradas al momento del Censo.
Sin embargo, esta superficie no puede considerarse en su totalidad como tierra abandonada, ya que INEGI identificó distintas causas por las que los terrenos agrícolas no fueron sembrados, entre ellas el mal temporal, falta de crédito, falta de dinero o apoyos, enfermedad y la ausencia de personas que pudieran trabajar las parcelas.
En este contexto, Díaz Salinas reconoció que la actividad agrícola enfrenta condiciones que han complicado la permanencia de los productores, particularmente por el comportamiento climático, la disponibilidad de agua, el incremento de los costos de producción y la presencia de plagas.

“Cada vez menos gente joven está interesada en el campo y cada vez las plagas, las sequías, la falta de agua, ha hecho que los agricultores abandonen más el campo”, señaló.
El funcionario explicó que uno de los principales problemas es la rentabilidad, debido a que los costos de los insumos, el agua y el mantenimiento de una parcela pueden superar las ganancias obtenidas por las cosechas, situación que lleva a algunos productores a dejar la actividad.
A esto se suma el relevo generacional, pues las nuevas generaciones encuentran otras alternativas laborales que consideran económicamente más atractivas y muestran menor interés por continuar con las actividades agrícolas de sus familias.
El problema contrasta con la capacidad productiva que todavía mantiene San Luis Potosí en determinados cultivos. En 2025, por ejemplo, el estado se colocó como líder nacional en valor de producción de tomate rojo, con más de 4 mil 410 millones de pesos, de acuerdo con información difundida por la propia SEDARH con base en datos del Sistema de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP).

Para Díaz Salinas, el reto consiste en lograr que producir en el campo vuelva a ser una actividad rentable, de manera que los productores tengan condiciones para mantener sus parcelas y las nuevas generaciones encuentren incentivos para permanecer en el sector agropecuario.
El Censo Agropecuario 2022 registró además 138 mil 109 unidades de producción agropecuaria en San Luis Potosí, lo que dimensiona el número de unidades económicas y familiares vinculadas con las actividades del campo en la entidad.
Más que un problema exclusivamente de superficie cultivada, la situación plantea un desafío para la continuidad de la actividad agropecuaria: mantener productivas las tierras disponibles, garantizar agua y financiamiento, reducir los efectos de plagas y condiciones climáticas adversas y generar condiciones para que exista un relevo generacional.
Reproducción autorizada citando la fuente: Quadratín SLP
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