SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 17 de diciembre 2020.- La Fiscalía Especializada en Derechos Humanos cuenta con 100 carpetas de investigación por posibles actos de tortura de elementos policiacos, de acuerdo con el titular, Pablo Alvarado Silva.

La mayoría de las indagatorias son realizadas bajo el protocolo de Estambul, que apoya para determinar si se trata de un caso en que los agentes cometen castigos para obtener confesiones o una autoincriminación, o bien solo se trata de abuso policial.

“La tortura va focalizada a la obtención de investigación, la víctima debe proporcionar información en relación a un delito o que se autoincrimine por algún delito”, dijo.

Explicó que de pronto hay confusión sobre la comisión o no, de la tortura, “la gran mayoría (de las acusaciones) termina en un abuso de autoridad”.

Alvarado agregó que las personas recluidas en los penales tienen un asesor victimal, así como psicólogos y médicos.

Hasta la fecha, el único caso que se tipificó como tortura de parte de elementos policiales, fue el ocurrido en Ciudad Valles, donde un joven perdió la vida luego de una detención realizada por agentes municipales, luego de una larga investigación.

“Médicos y especialistas determinaron que hubo señales claras de tortura contra el adolescente, antes que perdiera la vida; el protocolo de Estambul salió positivo, tanto el psicólogo como el médico”.

La tortura es un delito que tiene que ver con los derechos humanos, “debemos tratar a las víctimas con un enfoque de especialidad”, expresó Alvarado.

En cuanto a lo ocurrido en la comandancia del municipio de Soledad de Graciano Sánchez, se encuentra bajo investigación de homicidio.

“Ahí tendremos que generar una ruta de investigación para poder llegar a establecer esa hipótesis, esa carpeta está en la Unidad de Homicidios y Feminicidios, pero por supuesto que las investigaciones no pueden ser limitativas, tenemos que ampliar el enfoque de lo que se lleve a cabo, habría que delimitar si hubo tortura”, acotó.