SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 5 de enero de 2020.- Antes de ser el Centro Cultural Universitario, la Caja Real fue fundada el 28 de abril de 1628 para pertenecer a un sistema de 23 de ellas durante el periodo de la Nueva España, con el propósito de guardar los tributos, pagos de derechos, depósitos y deudas que pertenecían a la Corona.

Aunque en la actualidad es uno de los pocos ejemplares de arquitectura barroca de uso civil que sobreviven en la ciudad, en un inicio era una simple casa de adobe como todas las demás que existían en ese entonces en el pueblo de San Luis, ubicada en la esquina noreste de las hoy calles de Aldama y Madero.

La administración de las Cajas Reales estaba bajo la responsabilidad de cuatro oficiales reales con los cargos de contador, tesorero, factor y veedor (observador), quienes debían rendir informes de manejo de las cajas al Tribunal de Cuentas de la Ciudad de México y a la contaduría mayor en España.

En el caso de la provincia de San Luis, en donde la principal fuente económica provenía de la minería, entraban en la Caja Real los derechos del quinto, así como del oro y de la plata, siendo dividido y apartado el uno del otro.

Sin embargo, debido a lo viejo y la mala construcción de la entonces casa de adobe, factores sumados a los años de clausura, la finca se deterioró.

RESTAURACIÓN EN 1764

De acuerdo con Rafael Montejano y Aguiñaga en Restauración de la Real Caja / Universidad Autónoma de San Luis Potosí, un siglo después de su fundación, durante el apogeo del barroco potosino, los monumentos eclesiásticos de la ciudad eran restaurados, ampliados o concluidos, mientras que los edificios públicos “contrastaban por su mala factura, pobre presencia”.

Hasta que con la llegada de don Felipe Cleere, quien llegaba a tomar posesión del cargo de tesorero oficial del Virrey, comenzó el cambio de imagen de la Caja Real para ser la edificación que se conoce hoy día.

Cleere era un aficionado a la arquitectura, por lo que tomó la iniciativa de restaurar la Caja Real, así como otros edificios públicos. Las obras de construcción de la nueva caja comenzaron en 1764, “al parecer desde sus cimientos” según Montejano y Aguiñaga, debido a que les tomó alrededor de treo o cuatro años concluir el edificio, así como el original diseño de la fachada en chaflán.

Se diseñó de dicha manera con la intención de que hiciera juego con la portada de la anchura mansión del conde Peñasco, la cual se encontraba ubicada exactamente en contraesquina de la Caja Real.

Posteriormente, consumada la Independencia y con la salida de la monarquía española de México, la Caja Real adquirió otras funciones, como la administración principal de correos, comisaría, aduana, residencia de gobernadores y comandantes.

PALACIO EPISCOPAL

Una vez erigido el obispo de San Luis en 1854, el presidente Antonio López de Santa Anna cedió el edificio para ser Palacio Episcopal, durante este periodo se le realizaron algunas restauraciones, como la capilla que originalmente no existía. Sin embargo, con la entrada de los revolucionarios a la ciudad en julio de 1914, fue confiscado y saqueado.

Posteriormente, el 16 de septiembre de 1915, la Caja Real fue nacionalizada por el general Gabriel Gavira Castro.

Siete años después, el 10 de febrero de 1922, el entonces presidente Álvaro Obregón decidió que la caja fuera sede de la Inspección de Monumentos Artísticos y se proyectó instalar un museo regional. No obstante, durante esos años el edificio fungió como escuela, academia de música, taller mecánico, bodega y oficina federal.

La entonces abandonada Caja Real fue declarada Monumento Nacional el 8 de junio de 1935, debido a su importancia artística que vuelve al edificio “un ejemplar único de la arquitectura civil de esta ciudad”, de acuerdo con el catálogo de Edificios coloniales artísticos e históricos de México.

Dos años después estuvo ocupado por la Oficina Federal de Hacienda, siendo esta la última vez que estaría en manos y propiedad del Gobierno Federal.

A LA UASLP

Para 1959 la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) comenzó las gestiones a través de la Escuela Central, para ser una de las dependencias de la máxima casa de estudios. Un año después el edificio fue entregado y pasó a ser parte de la institución; a partir de esa fecha, el edificio ha albergado a la escuela de ingeniería y arquitectura, Radio Universidad y otras dependencias.

Poco después el inmueble fue restaurado bajo la dirección del arquitecto Alejandro Galván Arellano, lo que le valió a la universidad el Premio Nacional Francisco de la Maza en 1998, en la categoría de conservación del patrimonio arquitectónico.

En la actualidad, es conocida como Caja Real. Centro Cultural Universitario, nombramiento otorgado en 2010, por lo que el antiguo recinto encargado de las finanzas de la Corona ahora tiene la función de preservar, difundir y presentar exposiciones artísticas, además de ser sede de actividades culturales, tanto para estudiantes de la universidad como para el público en general.

UN BARROCO

En un nicho de la fachada del inmueble puede admirarse la magnífica escultura en piedra de la Purísima, obsequio del Rey Carlos III a la ciudad. En su interior se pueden ver la puerta y ventanas de la capilla labradas en piedra​ al estilo de toda su decoración barroca.